«Estamos en este momento muy conscientes de esa necesidad de fortalecer nuestro encuentro como pueblo», dijo en una rueda de prensa este jueves el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, arzobispo Marcelo Colombo, a tres días de la llegada del pontífice a este país.
«El papa, al venir a saludarnos, alentar nuestra esperanza y confirmarnos en la fe, seguro que nos va ayudar a encontrar pistas para trabajar, actuar en esta dimensión», agregó Colombo.
La visita del papa está prevista del próximo domingo al miércoles y será la primera de un pontífice a Argentina en casi 40 años.
El programa preliminar incluye reuniones protocolares con el presidente argentino, Javier Milei, así como encuentros con obispos, jóvenes, sindicatos y empresarios, además de misas en Buenos Aires, Córdoba y Luján, y visitas a un centro de personas con discapacidad, a una cárcel.
El llamado de la Iglesia a la unidad se produce en un contexto de conflictividad y deterioro social, alimentado bajo la presidencia de Javier Milei, quien asumió en diciembre de 2023.
La Conferencia Episcopal alerta desde 2024 sobre una “creciente vulnerabilidad” social y denunció situaciones que “atentan” contra la dignidad humana, como la pobreza, el narcotráfico y el cierre de los comedores comunitarios.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, ha denunciado en ocasiones anteriores la “violencia física y verbal” y a los “odiadores” que hacen “terrorismo de las redes sociales, descalificando y difamando” y «supuran» en el corazón del pueblo argentino.
García Cuerva ha reclamado también tratarse con “respeto” y “cordialidad” para evitar que la agresión verbal derive en más violencia.