La tradicional iniciativa reunió a funcionarios, becados, internos y voluntarios, quienes recorrieron los servicios pediátricos con disfraces y sorpresas para acompañar a los niños hospitalizados y sus familias.
Con coloridos disfraces, entusiasmo y mucho cariño, el equipo del Área Quirúrgico Pediátrico del Hospital Dr. Gustavo Fricke realizó una nueva versión de la Fiesta de la Luz, una tradición que busca entregar momentos de alegría a los niños y niñas hospitalizados.
La actividad, que se desarrolla cada año durante el primer viernes de noviembre, contempló un recorrido por los servicios Médico-Quirúrgico Pediátrico y Hemato-Oncología Infantil, donde los participantes compartieron con los pequeños pacientes, entregándoles una colación saludable y un momento diferente en medio de su proceso de hospitalización.
Dalila Vázquez, educadora de párvulos de las Áreas Pediátricas, explicó que esta iniciativa se realiza desde hace varios años y que nació en el antiguo hospital. Asimismo, destacó el compromiso de quienes hacen posible esta celebración. “Agradecer a todo el equipo clínico, a los becados, a los internos y a los voluntariados que forman parte de esta instancia. Esperamos poder seguir realizándola el próximo año”, señaló.
La jornada también fue valorada por las familias, que reconocieron el aporte de estas actividades para sobrellevar los días de hospitalización. Yalitza, madre de una de las pacientes, destacó la importancia de generar espacios distintos para los niños y sus acompañantes. “Son momentos difíciles, pero nos han apoyado harto, en el sentido emocional. Que ella vea todas estas cosas para nosotros es fabuloso, es espectacular y se agradece mucho”, comentó.
En la misma línea, Hernán Vergara, padre de otro paciente, valoró el impacto de la celebración en el ánimo de los niños. “Aunque sean unos minutitos, los mantienen un poquito con el ánimo arriba dentro de todo lo que conlleva una hospitalización”, expresó.
De esta manera, la Fiesta de la Luz se consolida como una instancia de encuentro y acompañamiento, donde el compromiso de los equipos de salud también se expresa a través de gestos que contribuyen al bienestar emocional de los niños y sus familias.