La investigación analizó 40 normas y proyectos internacionales vinculados a la protección de los consumidores. En 22 casos no se encontró un correlato técnico público nacional y 13 de ellos fueron clasificados de alto riesgo, en materias como garantías, privacidad, condiciones de contratación online y ciberseguridad.
La Organización de Consumidores y Usuarios de Chile, ODECU, dio a conocer los resultados del estudio “Fortalecimiento de la incidencia de ODECU en la normalización ISO/COPOLCO-INN para la protección de las personas consumidoras”, ejecutado con aportes del Fondo Concursable para Asociaciones de Consumidores de SERNAC, que analizó la relación entre estándares internacionales de protección al consumidor y las referencias técnicas existentes en Chile.
La investigación examinó 40 normas y proyectos internacionales vinculados con la agenda 2020-2026 del Comité de Política del Consumidor de la Organización Internacional de Normalización, ISO/COPOLCO, y los contrastó con 129 registros nacionales y otros antecedentes públicos del Instituto Nacional de Normalización, INN.
El análisis identificó 18 casos con correlato técnico público localizado en Chile y 22 en los que no se encontró una correspondencia pública directa. Entre estos últimos aparecen materias relacionadas con garantías de productos, comprensión de términos y condiciones en línea, reseñas de consumidores, información comercial, accesibilidad, privacidad y seguridad digital.
Además, el estudio evaluó los riesgos considerando la frecuencia con que las personas podrían verse expuestas y la gravedad de sus posibles consecuencias. De los 40 casos examinados, 20 fueron clasificados como de riesgo alto, 12 de riesgo medio y ocho de riesgo bajo. Entre los 22 casos sin correlato público localizado, 13 fueron considerados de riesgo alto.
Para Stefan Larenas Riobó, presidente de ODECU, “las normas técnicas parecen lejanas para la mayoría de las personas, pero pueden influir directamente en cuestiones tan cotidianas como la seguridad de un producto, la protección de nuestros datos o la información que recibimos antes de comprar. Por eso es importante que la mirada de los consumidores esté presente cuando estos estándares se discuten y desarrollan”.
Garantías, privacidad y seguridad digital entre las materias que requieren mayor revisión
Entre los casos sin correspondencia técnica pública localizada y clasificados de alto riesgo aparecen materias vinculadas con las garantías para consumidores, la privacidad en plataformas digitales, la comprensión de los términos y condiciones online y la ciberseguridad de dispositivos conectados.
También se identificaron ámbitos relacionados con la transparencia de los precios y la información comercial, la comparación de productos y servicios, la accesibilidad en turismo y electrodomésticos y la gestión de determinados riesgos que pueden afectar a las personas consumidoras.
ODECU advierte, sin embargo, que la ausencia de una norma técnica chilena equivalente no significa necesariamente que exista un vacío de protección. Una materia puede estar regulada mediante leyes, reglamentos u otros instrumentos nacionales. Del mismo modo, contar con una referencia técnica tampoco garantiza por sí solo que su contenido cubra adecuadamente los riesgos existentes o que sea aplicado de manera efectiva.
Las normas técnicas, por regla general, son voluntarias y pueden adquirir carácter obligatorio cuando una disposición jurídica establece expresamente su cumplimiento. Por ello, el estudio plantea la necesidad de profundizar el análisis para determinar qué materias requieren nuevas herramientas y cuáles necesitan una mejor aplicación, actualización o articulación con la regulación existente.
“Lo importante no es simplemente contar cuántas normas existen o faltan. Tenemos que saber si las herramientas disponibles responden efectivamente a los problemas que enfrentan los consumidores. Cuando hablamos de privacidad, garantías, seguridad o información comercial, estamos hablando de materias que pueden tener consecuencias muy concretas para las personas”, sostiene Stefan Larenas.
ODECU proyecta una agenda de normalización para fortalecer la mirada de los consumidores
Los resultados servirán como base para orientar una agenda de incidencia de ODECU para el período 2027-2030. Entre los ámbitos que deberán ser evaluados se encuentran la protección de consumidores vulnerables, la privacidad en entornos digitales, la seguridad de productos, la transparencia de la información comercial, las declaraciones ambientales y la economía circular.
En los casos donde ya existen referencias técnicas nacionales, el estudio propone examinar su alcance, vigencia y grado de utilización. Para aquellos donde no se encontró un correlato público y existe un nivel de riesgo alto o medio, se plantea revisar prioritariamente la cobertura técnica y regulatoria antes de determinar si corresponde impulsar nuevas normas o adaptar referencias internacionales.
“Los consumidores no deberían aparecer únicamente al final del proceso, cuando un producto falla o un servicio genera un problema. También deben estar representados en las instancias donde se definen los estándares que pueden prevenir esos riesgos y mejorar la seguridad, la información y la calidad de los productos y servicios”, agrega Larenas.
Esta agenda no se encuentra cerrada. La investigación constituye una línea base para priorizar las materias que requieren mayor atención y fortalecer la participación de ODECU en espacios técnicos nacionales e internacionales vinculados con el INN, ISO y COPOLCO.
Para conocer el estudio ingrese aquí.