La inteligencia artificial está redefiniendo el mundo laboral y, lejos de ser una amenaza, representa una puerta abierta a nuevas oportunidades. Más allá de los empleos que podrían desaparecer, lo realmente interesante es preguntarse: ¿cuáles son los trabajos del futuro y qué habilidades se necesitarán para destacar en esta nueva era?
Chile se ha convertido en uno de los mercados más atractivos para la implementación de soluciones de Inteligencia Artificial, gracias a su creciente ecosistema tecnológico y un talento digital en constante evolución. El Índice Latinoamericano de IA 2024 (ILIA 2024), elaborado por el Centro Nacional de IA (CENIA) y Cepal, con el apoyo de Google, Microsoft y la UNESCO, posicionó a nuestro país como pionero en la región.
Este avance tiene un impacto directo en el empleo. La scaleup chilena líder en RPA, Rocketbot, estima que el 69% de los trabajos en Chile se automatizarán, lo que está impulsando la creación de nuevos perfiles laborales. A nivel global, el Informe sobre el futuro del empleo 2025 que publicó el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en enero pasado, proyecta que la disrupción tecnológica transformará o redefinirá el 22% de los empleos actuales para 2030, generando 170 millones de nuevos puestos de trabajo y resultando en un incremento neto de 78 millones de empleos.
Los empleos del futuro
El informe del WEF destaca que los avances en IA, robótica y energía renovable impulsarán la demanda de profesionales especializados en estas áreas. “La clave está en que las empresas y los trabajadores comprendan que la IA no llega para desplazarlos, sino para ampliar las posibilidades. Aquellos que logren reinventarse y acompañar a la tecnología tendrán un rol protagónico en esta nueva era”, señala Juan Jorge Herrera, CEO de Rocketbot.
Algunas de las nuevas oportunidades laborales que están emergiendo incluyen:
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Ingeniería de prompt: Con el auge de las IA generativas, surge la necesidad de expertos en diseñar las indicaciones adecuadas para que estas tecnologías entreguen resultados óptimos. “La IA será tan efectiva como sus prompts. Es ahí donde los conocimientos lingüísticos y la capacidad de estructurar preguntas precisas se vuelven esenciales”, detalla Herrera.
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Especialistas en comunicación y humanidades: En un mundo cada vez más digitalizado, las habilidades humanistas cobran un rol clave. Comunicadores, periodistas y expertos en lenguaje pueden potenciar el uso de IA para la generación de contenido y la interpretación de datos.
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Analistas de ética y gobernanza de IA: La regulación y supervisión de los sistemas inteligentes es crítica en sectores como la salud, las finanzas y el transporte. Este rol combina conocimientos técnicos con un enfoque en transparencia, privacidad y responsabilidad.
Si bien se espera que la demanda de capacidades tecnológicas en IA, big data, redes y ciberseguridad sea la que más crezca, las habilidades humanas seguirán siendo fundamentales. Pensamiento analítico, resiliencia, liderazgo y colaboración serán competencias esenciales para destacar en el nuevo escenario laboral.
La revolución de la inteligencia artificial es vertiginosa, pero no significa el fin del trabajo humano, sino su transformación. Como ha señalado Bill Gates, “el futuro del trabajo no se trata de eliminar empleos, sino de transformarlos”. La clave está en la adaptación y en entender a la IA como una herramienta de progreso y crecimiento profesional.