La futura parlamentaria calificó la situación como un acto de odio y una agresión a la memoria.
El memorial que recuerda a los quillotanos asesinados y desaparecidos en el denominado “Asalto a la Patrulla”, montaje realizado en enero de 1974 por personal del ejército y que derivo en el asesinato y desaparición forzosa de Pablo Gac Espinoza, ex Alcalde de Quillota; Rubén Cabezas Parés, fiscal de la Reforma Agraria y Levi Arraño Sancho, dirigente campesino de San Isidro. Además, de la ejecución de Hugo Aranda Bruna, dirigente campesino de San Isidro; Ángel Díaz Castro, dirigente poblacional; Víctor Fuenzalida Fuenzalida, jefe técnico de la Reforma Agraria; Manuel Hurtado Martínez, funcionario de Tesorería y los dirigentes de la ex Fábrica Said, Julio Loo Prado y Osvaldo Manzano Cortés, tras ser acusados del asalto a una patrulla militar mientras eran trasladados a la Ex Escuela de Caballería y el Regimiento de Ingenieros de la comuna.
El hecho fue duramente criticado por la diputada electa por el distrito 6, Sofía González, quien indicó que “la vandalización del sitio de memoria de los nueve quillotanos asesinados por la dictadura cívico militar es un acto de odio. No es un hecho aislado, es una agresión que atenta contra la memoria y la democracia, y este tipo de acciones, que ya hemos visto en los últimos días, no puede normalizarse y requiere de una condena clara y transversal”, aseguró.
Recordar que, por este hecho ocurrido en dictadura, la Corte Suprema confirmó, ya en democracia, condenas para oficiales del ejército (r) por estos homicidios calificados, estableciendo los hechos como violaciones a los derechos humanos.



