En un país que lidera la competitividad digital en Latinoamérica, los técnicos en telecomunicaciones se han convertido en piezas fundamentales de una infraestructura invisible pero esencial para millones de chilenos.
Cada vez que navegamos por internet, realizamos una videollamada o transmitimos contenido en streaming, detrás hay un profesional técnico que hizo posible esa conexión. En Chile, país que ocupa el puesto 43° en el Ranking Mundial de Competitividad Digital elaborado por IMD y lidera en integración tecnológica dentro de la región, la demanda por trabajadores especializados en telecomunicaciones, conectividad y redes está en pleno auge y es una alternativa a tener en cuenta para los jóvenes que rindieron la PAES y están pensando en qué hacer con su futuro laboral.
La carrera de Técnico Universitario en Telecomunicaciones, Conectividad y Redes fue creada por distintas instituciones de educación superior precisamente para responder a los desafíos tecnológicos actuales, formando profesionales capaces de diseñar, implementar, gestionar y operar los diferentes elementos que permiten una adecuada estructura e interconexión de las redes de comunicación.
«Se trata de una carrera con alta empleabilidad, ya que sus egresados poseen competencias para administrar y gestionar soluciones y sistemas de conectividad para organizaciones tanto en el sector privado como público”, explica Renzo Suazo, gerente general y uno de los fundadores de NOW, empresa chilena especializada en servicios de telecomunicaciones.
El ejecutivo recalca la importancia que han cobrado estos profesionales en los últimos años: «Detrás de un Chile más conectado existe una amplia infraestructura y, sobre todo, talento técnico. Sin estos profesionales, simplemente no habría conectividad digital».
Desde la mirada operacional, el desarrollo del talento técnico en telecomunicaciones es clave no solo para el negocio, sino para asegurar la continuidad y calidad del servicio en el país. Invertir en su formación y estandarización mejora la eficiencia, refuerza la seguridad de las redes y eleva la experiencia de los usuarios. “Fortalecer esta carrera es fortalecer la base sobre la que se sostiene la conectividad de Chile”, señala Pedro Albornoz, gerente de Operaciones de NOW.
Formación con propósito: el vínculo entre educación y empresa
La brecha entre la formación educativa y las necesidades reales de la industria ha sido un desafío para el país. Es por eso que NOW gracias a su trabajo directo con grandes empresas de telecomunicaciones, ha hecho de la profesionalización del técnico en telecomunicaciones uno de sus pilares fundamentales. «Definimos a este trabajador como nuestro principal cliente interno. Nada de lo que hacemos sería posible sin dignificar primero su trabajo», agrega Suazo.
Además, durante el año NOW mantiene alianzas con distintos colegios técnico-profesionales para capacitar a estudiantes en ferias interactivas, y acogerlos posteriormente para realizar su práctica profesional. «La educación formal necesita complementarse con experiencia real en terreno, y por eso ofrecemos a los jóvenes espacios para el aprendizaje. Tenemos muchos casos de practicantes que forman parte de nuestro equipo de manera, algunos incluso en roles de liderazgo”, acota Suazo.
En cuanto a los desafíos, el ejecutivo apunta a la percepción social como uno de los principales. “Durante años el trabajo técnico fue subvalorado y asociado a condiciones laborales precarias. Hoy vemos que eso cambió con la llegada del 5G, la expansión de la fibra óptica y la creciente digitalización de servicios públicos y privados. La necesidad de profesionales especializados va en aumento y la educación técnico-profesional, especialmente en el área de telecomunicaciones, es actualmente una de las opciones formativas con mejor proyección en el mercado laboral chileno. La vemos como parte del futuro de la conectividad, y lo más importante es que estos profesionales no solo conectan cables o antenas: conectan personas, territorios y oportunidades. Son, literalmente, quienes mantienen a Chile funcionando”, concluye Suazo.