La plataforma está mostrando a los jóvenes filas especiales de videos verificados cuando buscan temas sensibles como depresión, ansiedad, TDAH o trastornos alimentarios. Son contenidos basados en evidencia, creados por expertos y pensados para su edad, que sirven para entender qué les pasa y dónde pedir ayuda. Y si bien estos videos no reemplazan la atención profesional, pueden entregar orientación valiosa e información de calidad.
El Día Mundial contra la Depresión invita a mirar con más detalle cómo los adolescentes buscan información cuando enfrentan ansiedad, depresión, trastornos alimentarios o simplemente la necesidad de entender lo que sienten. En ese contexto, YouTube posee una serie de herramientas diseñadas específicamente para ayudar a que los jóvenes accedan a contenidos confiables sobre salud mental y bienestar emocional (Que puedes revisar aquí).
El objetivo de la plataforma es aportar información fiable en medio de un comportamiento que ya existe: cuando los adolescentes buscan explicaciones en plataformas digitales sobre qué es la depresión, cómo manejar la ansiedad o qué significa un diagnóstico de TDAH, lo hacen muchas veces en soledad y sin filtros de calidad. La respuesta fue estructurar una experiencia que prioriza información apropiada para su edad, basada en evidencia y producida junto a especialistas.
¿Qué son estas herramientas y cómo funcionan?
La función central son los llamados “estantes de contenido de salud mental”, una capa adicional dentro de los resultados de búsqueda que aparece cuando el usuario tiene entre 13 y 17 años y consulta palabras clave asociadas a bienestar emocional. Así, si un adolescente busca “depresión”, “ansiedad”, “TDAH” o “trastornos alimentarios”, YouTube muestra en la parte superior una fila de videos seleccionados que cumplen tres requisitos clave: estar basados en evidencia científica, estar diseñados para adolescentes y ser accesibles desde el punto de vista del contenido. Estos materiales son creados o validados en colaboración con instituciones y organizaciones especializadas en salud mental juvenil.
El propósito de los estantes es limitar la exposición a contenido no certificado cuando un joven está buscando respuestas sobre temas sensibles. En lugar de obligarlo a navegar entre cientos de videos de calidad incierta, la plataforma introduce una selección confiable que explica conceptos clínicos básicos (como qué es la depresión o cómo se diferencian ansiedad y estrés), orienta sobre señales de trastornos alimentarios, aborda el TDAH desde una perspectiva médica y entrega herramientas generales de afrontamiento y bienestar. YouTube elaboró este modelo con especialistas y organizaciones como el Child Mind Institute, de Estados Unidos, para definir estándares de evidencia, pertinencia y lenguaje.
Estas herramientas conviven con otras funciones orientadas al bienestar digital que ya existen en la plataforma. En ese sentido, existen prompts o sugerencias que aparecen cuando se buscan temas especialmente delicados, con el fin de dirigir a los jóvenes hacia recursos confiables o a considerar la consulta profesional. Además, YouTube mantiene controles parentales ampliados para cuentas supervisadas, así como recordatorios de descanso y gestión del tiempo de pantalla, que forman parte del ecosistema general de seguridad para menores.
En un día marcado por la conversación global en torno a la depresión, estas herramientas no pretenden resolver un problema complejo ni sustituir el vínculo profesional, pero sí introducen un punto importante: si los adolescentes buscan respuestas en internet, la calidad de lo que encuentran importa. Con ello, YouTube eligió intervenir ese punto y operar desde dentro de la plataforma, elevando el estándar informativo en un terreno donde la desinformación también existe y donde la soledad digital puede ser un factor adicional de riesgo.