El primero de los programas especializados nacido al alero de las Escuelas de Rock y Música Popular del Ministerio de las Culturas tiene entre sus objetivos trabajar en centros de internación del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil. A través de la llamada Aula Inteligencia asume la música como un factor de identidad y de expresión para jóvenes que, tras las rejas, encuentran en esta experiencia un espacio de libertad.
Enumera al menos una docena de nombres artísticos para presentarse durante la entrevista, pero opta por Flow Woman, porque dice que le da “el corte artístico” que anda buscando. Detrás de ese nombre, esa personalidad y energía desbordantes, está la joven que reside a la fecha en el centro de Internación Provisoria y Régimen Cerrado del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, de Valdivia.
Ella fue una de las primeras participantes de Liberando Talento, una de las líneas del programa Escuelas de Rock y Música Popular, que ejecuta el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Se trata de un trabajo formativo destinado a apoyar los procesos y las condiciones de vida de personas privadas de libertad, favoreciendo sus capacidades de reinserción social a través de espacios de creación y expresión artístico musicales.
El programa funciona con un equipo de cuatro profesionales que en sesiones de dos horas entregan conceptos musicales que se aplican en la creación de textos líricos –las canciones–, que luego son grabadas en un estudio armado en el mismo lugar y que, en algunos casos, termina en la producción de un videoclip.
Como parte fundamental del programa está el Aula Inteligencia y el Método Educativo Creativo Tatap, ideado por el músico, guitarrista y productor musical Andrés Godoy, fundador de las Escuelas de Rock y Música Popular, junto a Claudio Narea y Héctor Escárate.
Para Andrés el método funciona por la mirada de igual a igual que establece con quienes participan. “Aula Inteligencia es un espacio democrático, donde el profesor no es una autoridad ni impone, y lo que primero intenta hacer es entender las cualidades diversas de quienes vienen, porque con ese material es el que vamos a trabajar. Acogemos sus habilidades y trabajamos con sus herramientas”, explica.
Sobre la aplicación en el trabajo con jóvenes infractores de ley, complementa: “No hay imposiciones, sino que hay guías, conversación, detección de la cualidad del otro, que muchas veces no pasa solo por hablar, porque estos niños a veces no hablan, no se expresan, ni siquiera miran. Y en ese no hablar hay un decir, un sufrimiento, pero también hay una esperanza. Si tuviera que resumir, lo que hace Aula Inteligencia es acoger, valorar y democratizar”.
La propia historia de vida de Andrés Godoy es uno de los puentes que conecta a los jóvenes con el sentido de superación. A los 14 años perdió su brazo derecho en un accidente laboral y desde ahí se inició en la música ideando una técnica para tocar la guitarra con una mano, el método Tatap.
Pero, aclara, el compartir su propia historia no se da al inicio del proceso, sino al final. “Partimos con el desprecio. Se dan cuenta que sus guías no son jóvenes y que están incompletos (ríe). Después les cuento que vengo de una familia pobre, que a los 14 años tuve un accidente y que hoy hago giras por todo el mundo, pero que lo importante es que uno puede ocupar el hecho sufriente que ha vivido para victimarse o para intentar dar un salto, primero, con uno mismo, y, ojalá, en ello, arrastrar a alguien”, refiere.
“Se puede salir de la oscuridad”
La llegada de Flow Woman a Liberando Talento ocurrió el año 2024 y no se dio de forma natural. “Yo tomaba muchos medicamentos y no quería ir, me arrastraron para allá, me dijeron ‘anda nomás’. Pero la conexión fue inmediata. Era otra cosa: los micrófonos, las cámaras, mucha luz. Quedé como loca”, recuerda.
Reconoce que la primera vez se entusiasmó más después de ver los resultados de los videoclips. “Ahí yo dije: ‘¡Quiero que vengan de nuevo!’ Y la segunda vez ya estaba más preparada, esperándolos con la media producción, trenzas largas, otra vestimenta, todo diferente. A lo mejor ellos también quedaron sorprendidos como yo del cambio, porque mejoré mucho la voz y ya me sabía mis letras de memoria”, comenta.
Pero el cambio en ella fue mucho más profundo. “La segunda vez que vinieron y yo vi todo el trabajo, porque es un buen y hermoso trabajo el que hacen ellos, yo quería seguir, como diríamos, dándole corte a esto. Pensé: ‘Quiero salir a la calle, que me conozcan por mis temas, que me vean, que me escuchen’. Era como que me subía más el ánimo, como que, bueno, si ellos pueden, yo también puedo”, señala.
Desde allí el proceso fue sin vuelta atrás. “Yo sola me daba ánimo para lanzarme. Pongo pista y me pongo a crear. Igual fue gracias a ellos, porque por ellos me fui como exigiendo un poco más en la voz, de escribir letras sin tantas groserías, con contenido”, apunta.
Su primera canción hablaba del despecho, una temática vivencial, como todos sus temas, aclara. Ya en su segunda vez en el programa el giro fue hacia la capacidad de cambio y las segundas oportunidades. “Ese tema se trata de que uno se supera, que cuando uno decide salir adelante lo puede lograr, se puede salir de la oscuridad, del ambiente que uno ha tenido en la calle”, confirma.
-¿Te acuerdas de algunas frases de esa canción?
-Me sé todas las letras (ríe). He cambiado mi forma de ser, ahora puedo comunicarme muy bien. Todos han notado mi cambio, por eso yo misma me aplaudo. Porque todos merecemos una segunda oportunidad, venciendo a la adversidad. Le gané a la mentalidad y voy por más, escribiendo para sentir mi paz. El cuarto medio ya lo saqué, quiero subir de rango para lograr meta y sueños, meta y sueños…
-¿Después de esa segunda vez, qué pensaste que venía para ti?
-Tuve más confianza en mí misma para seguir creando música, seguir contando un poco de lo que yo he vivido, dando consejos también a los cabros, los que están en el ambiente, que se cuiden un poco, los amigos, la plata y cosas así.
-¿Cómo te sueñas, cómo te visualizas?
-O sea, yo sueño mucho (ríe). Espero, y lo decreto para que sea así, que, no sé, me conozcan saliendo de aquí, o si es que se puede aquí adentro igual, sería mejor, pero yo quiero salir y que me escuchen, quiero estar ahí arriba. Quiero seguir en la música, quiero aprender nuevas cosas. Desde que fui a Liberando Talento empecé a escribir bachata, cumbia villera y romántico, no me quedé solo en el rap, porque que me tiré a otros ritmos también.
-¿Y qué dice tu familia de esto? Tu abuelita te acompañó cuando presentaste tu canción…
-Mi mamita estaba emocionada, muy contenta. Es que ella me veía en la casa cuando chica y cantaba para mi familia, levantando las manos, bailando. Cuando me vio ahí frente a todos fue como otra cosa para ella. Yo creo que mi abuelita no es mucho de expresar sus sentimientos, sus emociones, solo la vi y estaba con una sonrisa y me abrazó fuerte, y yo ahí dije: “Buena, bacán, tengo a alguien por fin que me está ayudando”. Tengo un hermano que igual me manda cartitas y me dice que siga adelante y que está orgulloso de mí y que le ponga talento y cosas así. Mi papá igual, todos estaban felices de estar logrando mis sueños de chica, como que estoy logrando lo que yo he soñado siempre.
-¿Qué mensaje te gustaría dejar?
-Les aconsejo que sigan adelante cabros, cabras, ustedes pueden. Aquí nosotros sí estamos encerrados entre cuatro paredes, pero esto no es para siempre, cabros, esto no es para siempre. Nosotros vamos a salir de aquí, vamos a hacer nuestra vida.
Colaboración intersectorial
“El Ministerio de las Culturas se rige, entre otros, por el principio de democracia y participación cultural, lo que implica extender nuestro quehacer institucional a todos los espacios donde existe potencial creativo. En ese marco, el programa Liberando Talento nos permite vincularnos con personas jóvenes privadas de libertad, desarrollando procesos de formación artística y musical que aportan de manera concreta a su reinserción social, fortalecen sus capacidades creativas y abren nuevas oportunidades para reconstruir proyectos de vida desde el arte y la identidad local”, afirma el seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio Oscar Mendoza, testigo de los dos procesos de Flow Woman.
Para el director regional del Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, Germán Díaz, la cooperación con el Ministerio de las Culturas es relevante para garantizar los derechos de adolescentes y jóvenes. “Nuestro servicio establece como uno de sus principios rectores la colaboración activa con el intersector, con el propósito de que todas las instituciones del Estado cumplan su rol de garantes de derechos de niñas, niños y adolescentes. En este sentido, esta colaboración es sumamente relevante, pues permite promover y asegurar el derecho a la participación y al acceso a la cultura y las artes”, afirma.
Desde el servicio dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos ven a Liberando Talento como una herramienta clave para complementar el modelo de intervención especializada, orientado, según explican, al desistimiento de la conducta delictual y a la reinserción social efectiva. “Hemos sido testigos de cómo la formación artística y musical multidisciplinaria favorece la detección y el desarrollo de habilidades sociales mediante la generación de espacios de creación y expresión que apoyan los procesos reparatorios y la restitución de derechos”, sostiene el director.
Andrés Godoy también evidencia cómo la música se transforma es un factor fundamental de identidad para los jóvenes. “A estos chicos tú nos les vas a hablar de política ni de economía, se identifican con la música porque los representa en algo. La música toca su vivencia, su mente, sus ideas y a través de ella se expresan para decir una frase de cariño, de rebeldía”, dice y se pregunta: “Estando privados de libertad, ¿dónde habita la libertad y dónde es más verdadera? Para nosotros éste es el espacio de libertad, una sesión que dura dos horas, entre rejas, condicionado por un delito que se ha cometido, pero donde podemos reestructurar el concepto de la libertad”.
“Muchos de nuestros jóvenes y adolescentes han estado tradicionalmente excluidos de este tipo de oportunidades o se sienten ajenos a nuestro patrimonio artístico-cultural. La presencia del Ministerio de las Culturas en nuestros centros refuerza la convicción de que el acceso y la creación cultural no solo son valiosos, sino también una necesidad y un derecho para todos y todas”, refuerza por su parte el director Díaz.
“Reconocemos, en definitiva, a las culturas y las artes como herramientas claves para la construcción de trayectorias de vida con mayores oportunidades”, cierra el seremi Mendoza.
Programa especializado
Liberando Talento fue el primer programa especializado del entonces Consejo de la Cultura y las Artes. Actualmente, se desarrolla como parte de un convenio con la UMCE e incluye 25 procesos en formato intensivo en las 16 regiones, más el territorio insular de Rapa Nui.
Hoy es una de las vías a través de las cuales el Ministerio de las Culturas adhiere al Plan de Acción Intersectorial que forma parte de la Política Nacional de Reinserción Social Juvenil 2025-2030, encabezada por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.
“Lo que nos mueve es saber que las culturas, las artes y los patrimonios, a través de la música, son una herramienta de transformación social, que logran hacer los cambios que estos servicios esperan que se produzcan en la trayectoria de vida de estos niños, niñas y adolescentes”, dice Ricardo Saavedra, encargado nacional de Liberando Talento.
“Muchos nos preguntan ‘qué hacen ustedes con esos niños que no adhieren a ningún programa y que en dos días están cantando frente a todos’. Y la verdad es que trabajar en estos espacios es muy difícil, llegar a los corazones y a las mentes de estos jóvenes”, sostiene, al mismo tiempo de abogar por una mayor inversión y continuidad para el programa.
“Somos reforestadores de relaves humanos y nuestras herramientas son la coherencia, la música, la reflexión y el cariño”, dice otro miembro del equipo, Jorge Cabello, a cargo de la producción del programa.
Flow Woman lo verbaliza en un mensaje. “Si los de Liberando Talento llegan a leer esto, muchas gracias, de verdad, muchas gracias. Son un amor ustedes, siempre ahí tirándonos para arriba, con su buena cara, a pesar de que nosotros somos como las pelotas, pero ahí ustedes dándonos consejos y su positiva energía. Les recomiendo, ahí si lo toman o lo dejan (ríe), de que ojalá no sea una vez al año, una vez al semestre, por último. Yo por mí los tengo siempre aquí”, proclama.
Sobre qué logra el programa en los jóvenes, Andrés Godoy señala: “Para dar los pasos primero necesitas pensar y, bueno, tenemos a Flow Woman pensando, ese es un ejemplo. Cuando ella propone una política pública y dice que necesitamos que ojalá el programa venga todo el año, ella está reflexionando sobre algo que le hizo sentido profundo”.
Y la joven lo confirma: “Este programa tiene que seguir porque nos saca de la volada de estar aquí presos, nos saca del no estar, porque hay veces que no hay talleres, no hay nada, entonces, estamos aburridos casi todo el día. En la música igual como que te pierdes creando, le pones tiempo y dedicación a los temas. Esta oportunidad fue muy buena para mí. Por ellos me di cuenta de que yo puedo salir de aquí a hacer otras cosas afuera, no solo andar delinquiendo”.