Buscar

IA: Menos Hollywood, más sentido común. Por Dr. Danilo Leal, Director del Magíster en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial Investigador ITiSB, U. Andrés Bello

La estatal dio a conocer las acciones concretas con las que se ha hecho cargo de las percepciones del impacto de sus operaciones, la manera en la que ha apoyado el desarrollo local y cómo ha promovido un relacionamiento territorial transparente y cercano, con una inversión total superior a los $470 millones.

En esta última edición de Congreso Futuro, el profesor Ramón López de Mántaras volvió a recordarnos que la inteligencia artificial está lejos de esa imagen mítica que a veces nos venden. En una entrevista previa a su presentación, advirtió que “no es tan inteligente como nos quieren hacer creer” y subrayó que la IA actual no entiende nada de lo que hace, aunque pueda imitar muy bien que sí lo hace.

Sus palabras contrastan con el entusiasmo que suele rodear a los avances tecnológicos. Y, sin embargo, hacen mucho sentido: al fin y al cabo, las máquinas reconocen patrones, pero no comprenden; correlacionan datos, pero no saben por qué lo hacen. Es un recordatorio oportuno en tiempos en que cualquier herramienta parece “inteligente” sólo porque produce resultados sorprendentes.

Por su parte, María “Cuky” Pérez, en su intervención en el mismo Congreso Futuro, nos invitó a reflexionar desde otro ángulo: el del rol humano frente a los algoritmos que moldean nuestras decisiones diarias. En su charla, planteó una pregunta provocadora: “¿Elegimos el contenido o simplemente aceptamos la predicción?”. Su mensaje es claro: la tecnología no es neutra y entender cómo funciona es fundamental para no convertirnos en usuarios pasivos.

Ambas miradas, la crítica técnica de López de Mántaras y la invitación a la reflexión de Pérez, se encuentran en un punto clave: la inteligencia artificial no avanza sola. Somos nosotros quienes decidimos cómo usarla, qué límites ponerle y qué expectativas construir. Y para tomar buenas decisiones, la sociedad necesita algo que las máquinas aún no pueden replicar: criterio, intuición, contexto… y sí, también una cuota sana de escepticismo.

El progreso tecnológico no consiste sólo en generar herramientas más poderosas, sino en garantizar que esas herramientas estén al servicio del bienestar y la creatividad humana. No se trata de competir con las máquinas, sino de entenderlas, guiarlas y aprovecharlas sin perder nuestra propia brújula.

Porque al final del día, por más capacidades que desarrolle la inteligencia artificial, sigue habiendo algo profundamente nuestro que no puede imitar: esa capacidad humana que combina experiencia de vida, intuición y sentido común. Y mientras cuidemos esa capacidad, podemos mirar al futuro con la confianza de que la tecnología será una aliada, no una sombra, en nuestro camino.

 

 

noticias relacionadas

Cómo aprovechar al máximo los nutrientes de los alimentos de verano. Por Karla Cárdenas Académica Carrera de Nutrición y Dietética Universidad de Las Américas, Sede Concepción

Cuando la IA no se entiende, el experto deja de escucharla. Por Nicolas Orellana, Gerente de Operaciones Digitales de X-Analytic by SGS.

Cuando la violencia se vuelve invisible: el caso de Julia Chuñil y las deudas del Estado. Por Francisca Guajardo, directora de Dirección General de Derechos Humanos, Equidad de Género e Inclusión de la Universidad del Alba

Implementar IA sin estrategia: el error que está costando tiempo y recursos a las empresas. Por Xania Pantoja, Cofundadora de ZeroQ