La Federación de Asociaciones del Congreso Nacional (FEDACON) entregó una declaración pública en el contexto de la «reciente y esperada salida del Secretario General del Senado, Raúl Guzmán Uribe, con ocasión de la conclusión de su mandato».
La entidad que mantuvo públicos conflictos con el funcionario manifestó «su profunda preocupación ante las declaraciones vertidas en el espacio de entrevista ‘Desde la Redacción de La Tercera’, respecto a que existirían congresistas que buscarían su continuidad, o incluso que sostendrían que se encontraría con permiso administrativo, cuestión que vulnera las normas jurídicas administrativas más básicas y nos sorprende profundamente».
Puntualizan que «desde el año 2019 FEDACON ha levantado alertas sobre una serie de irregularidades y vulneraciones que han tenido lugar en el Senado de la República, solicitando a las autoridades poner término al mandato del señor Guzmán. Junto a los más de 1.000 funcionarios y funcionarias que representamos, hemos aguardado esperanzados el cumplimiento del plazo de su último periodo -como la noche más larga y más oscura- lo que por fin ocurrió el pasado 10 de marzo, al finalizar el período legislativo anterior».
Destacan que en estos 7 años «hemos constatando con decepción, que las normas que se aplican a todos los chilenos no parecieran regular el quehacer del ex Secretario General del Senado, quien ha realizado reiteradamente hechos cuestionables y vergonzosos en completa impunidad: infringir cuarentena en pandemia para ir a almorzar con dos amigos, con chofer y auto fiscal; desmentir y confrontar a senadores; exposición mediática buscada y sin precedente, aún mayor a los Senadores; ofrecer $30.000.000.- a un funcionario para que se desistiera de demandar, por intermedio del presidente de la ANEF; pérdidas de más de $200.000.000 en juicios, siempre eludiendo todos los controles internos y externos que debieran aplicar en un Estado democrático, manteniéndose incluso vigente en contra una denuncia ante la OIT por vulneración de derechos fundamentales y prácticas antisindicales».
A juicio de FEDACON los actos de Guzman «afectaron gravemente los derechos de funcionarias y funcionarios del Senado – que cumplen tareas profesionales, técnicas y administrativas – y la de sus familias, simplemente porque no aceptaron ser sus cómplices o secuaces».
«FEDACON siente, además, la responsabilidad pública y ética de señalar que el cargode Secretario General del Senado posee un perfil eminentemente profesional y técnico, que debiese ser mínimamente político. Su función como ministro de fe en elproceso de formación de la ley exige un profundo conocimiento del derecho parlamentario, de la técnica legislativa y de la tradición institucional del Congreso Nacional. Esta formación no se adquiere en programas universitarios tradicionales ni mediante cursos breves, sino principalmente a través de la trayectoria funcionaria dentro del propio Congreso. Sin embargo, el señor Raúl Guzmán Uribe no posee formación en derecho parlamentario ni desarrolló dicha especialización durante su ejercicio en el cargo, debiendo apoyarse permanentemente en funcionarios de carrera para el cumplimiento de funciones esenciales, lo que resulta cuestionable desde el punto de vista de la responsabilidad fiscal y la probidad».
Con reflexión destacan que el 11 de marzo recién pasado, al inicio de un nuevo ciclo político para el país, «los trabajadores legislativos vimos con orgullo el regreso de un funcionario de carrera a la testera de la Corporación, símbolo del valor que históricamente ha tenido el servicio público profesional en el funcionamiento del Poder Legislativo».
«Por ello, FEDACON considera que este nuevo periodo abre una oportunidad para cerrar un capítulo que ha generado profundas tensiones dentro del Senado, ahora presidido por una mujer de trayectoria política, lo que nos llena de orgullo y renovada esperanza, puesto que representa un avance significativo en el liderazgo institucional, y confiamos en que, junto con la nueva integración de la Corporación, sabrán conducir sabiamente al Senado hacia una etapa renovada y luminosa, de profunda camaradería cívica, donde prime el respeto por la función pública, y el
fortalecimiento de la institucionalidad democrática», mencionó la entidad.
Como conclusión, el gremio espera que «el Senado de la República retome su tradición republicana y proceda a designar como Secretario General a un profesional de carrera, ya que contamos con los mejores especialistas en derecho parlamentario, que se han preparado toda su trayectoria funcionaria para asumir con legitimidad, probidad y conocimiento institucional este importante cargo. Es lo que el Senado y Chile merecen».