A todas y a todos nos preocupa y nos ocupa la violencia en los establecimientos educacionales. ¿Qué duda cabe? Pero lo que hoy aprobamos es un mal proyecto, que le tira toda la responsabilidad a las comunidades educativas, que no pone un peso para prevenir la violencia, y que, además, no tiene respaldo ni en la experiencia ni en criterios técnicos.
Lamentablemente, el gobierno y sus bancadas oficialistas decidieron suspender todo diálogo. No escucharon ninguna propuesta, ni de los invitados e invitadas ni tampoco de la oposición.
Nosotros presentamos diversas propuestas para enriquecer este proyecto, para mejorarlo, y recibimos un portazo en la cara. La ministra, por buena parte de la sesión, ni siquiera nos dirigió la palabra mientras miraba el celular. Esa es una actitud muy lamentable y que no da cuenta de voluntad de diálogo y de llegar a acuerdos, porque para la educación no se necesitan solo buenos titulares, se necesitan buenas políticas públicas, y eso se hace con discusión y con argumentos.
Lamentablemente, lo que vimos hoy no es así, e insisten en restringir la gratuidad, que es un beneficio de una política pública tan valorada por la ciudadanía. Y hoy vemos que, a través de diversas formas, lo que anunció el ministro Quiroz, este proyecto de ley, lo que quieren es restringir la gratuidad de las y los estudiantes. Nosotros, como oposición, eso no lo vamos a permitir, y nuestra votación fue en consecuencia.