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Colonoscopía: un examen clave para prevenir el cáncer colorrectal

Frente a una enfermedad que suele evolucionar de forma silenciosa, la prevención se posiciona como la estrategia más eficaz. En este contexto, la colonoscopía cumple un rol central: permite detectar lesiones en etapas tempranas y, al mismo tiempo, intervenir antes de que se desarrolle un cáncer colorrectal.

El cáncer colorrectal es una de las patologías oncológicas más frecuentes a nivel mundial, pero también una de las que presenta mayores oportunidades de prevención y tratamiento oportuno.

“El principal desafío del cáncer colorrectal es que muchas veces no presenta síntomas en sus etapas iniciales. Por eso, la colonoscopía no solo permite detectar la enfermedad, sino también anticiparse a su desarrollo”, explica el Dr. Alex Díaz, gastroenterólogo de Clínica Ciudad del Mar.

“Se trata de un examen fundamental, ya que permite identificar y resecar lesiones precursoras, como los pólipos, evitando su progresión a cáncer”, agrega el especialista. “Además, es una herramienta clave en el seguimiento de enfermedades inflamatorias intestinales, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, con utilidad tanto diagnóstica como terapéutica”.

¿Cómo prepararse y qué esperar de una colonoscopía?

Uno de los factores más importantes para el éxito del examen es una adecuada preparación. Esta incluye una dieta baja en residuos durante los días previos, una ingesta abundante de líquidos y la administración de laxantes, con el objetivo de lograr una limpieza óptima del colon.

En cuanto al procedimiento, hoy se considera una técnica segura y bien tolerada.

“Durante la colonoscopía, el paciente se encuentra en un estado de confort gracias a la sedación o sedoanalgesia, lo que permite realizar el examen de manera adecuada y con mínima molestia”, señala el especialista. Solo en casos seleccionados puede requerirse un nivel más profundo de anestesia.

La frecuencia del examen debe individualizarse según los factores de riesgo y los hallazgos previos. No obstante, en población general, las guías recomiendan iniciar el tamizaje entre los 45 y 50 años. En pacientes con antecedentes familiares de cáncer colorrectal u otros factores de riesgo, la evaluación debe realizarse de forma más precoz y con seguimiento específico.

En Clínica Ciudad del Mar, este procedimiento se realiza con equipos de alta definición, lo que permite mejorar la detección de lesiones y alcanzar altos estándares diagnósticos, reforzando el compromiso con una medicina preventiva, oportuna y de calidad.

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