Estudio del Centro de Movilidad Sostenible y Feedback Research, realizado antes del alza internacional de combustibles, consideró a más de 500 empresas a nivel nacional y tuvo como objetivo caracterizar la flota vehicular corporativa en Chile, comprender sus patrones de uso y analizar oportunidades y barreras para la electrificación de flotas comerciales.
En un contexto marcado por la volatilidad internacional de los precios del petróleo y su impacto en la economía local, un 65% de empresas chilenas apoya que el gobierno adopte regulaciones que exijan a los fabricantes ofrecer más modelos de vehículos eléctricos en Chile. Así lo revela el informe “Radiografía de la Electromovilidad en Flotas Empresariales”, realizado entre el 1 de diciembre de 2025 y el 16 de enero de 2026, y que consideró una muestra de 520 empresas a nivel nacional —248 en la Región Metropolitana y 272 en regiones— incluyendo pequeñas, medianas y grandes compañías. El estudio fue dirigido a perfiles con poder de decisión o conocimiento directo de las flotas, como dueños, gerentes generales y responsables de logística, operaciones y finanzas.
“Este estudio base de empresas, inédito en Chile, muestra una oportunidad concreta para impulsar la electromovilidad en Chile: aunque solo un 2% de la flota de vehículos es eléctrica, un 40% de las empresas encuestadas presenta alta predisposición a la electromovilidad. Con condiciones operativas favorables, el desafío es cerrar brechas de infraestructura y financiamiento, donde el Estado debe liderar con certezas regulatorias, condiciones habilitantes y acceso a información clara y oportuna sobre los beneficios y viabilidad de la electromovilidad en distintos rubros productivos”, comenta Juan Pablo Gallardo de Feedback Research.
Costos energéticos impulsan interés en electrificación
Uno de los hallazgos más relevantes fue que el 86% de las empresas declaró estar preocupada por el alto precio de la gasolina y el diésel, incluso antes del alza de los combustibles anunciada en marzo. Si la encuesta se hiciera hoy es probable que este porcentaje fuera aún mayor. Esta preocupación es especialmente alta en sectores como la agricultura, el transporte y logística y el turismo. En este contexto, la electromovilidad emerge como una alternativa atractiva: el 50% de las empresas declaró interés en adquirir o arrendar vehículos eléctricos en el mediano plazo, motivadas principalmente por el potencial de ahorro en combustible y mantenimiento (52%) y por beneficios ambientales (43%).
El estudio también reveló que existen condiciones técnicas favorables para la electrificación: el 53% de las flotas recorre menos de 100 km diarios, rango que puede ser cubierto sin problemas por la autonomía de los vehículos eléctricos actuales. Además, los ciclos de operación se concentran en trayectos urbanos e interurbanos de corta distancia. Sin embargo, la adopción sigue siendo baja: el 97% de la flota de los encuestados aún opera con gasolina o diésel, y sólo un 2% corresponde a vehículos 100% eléctricos. En el caso de las grandes empresas, un 30% ya ha incorporado vehículos eléctricos, principalmente a través de proyectos piloto.
Al respecto Margarita Amaya, directora de Gestión Corporativa de Conecta Logística, señaló que la electromovilidad ya es parte de una realidad logística en Chile. Aún así sostuvo que “como país estamos atrasados en cuanto al potencial que tenemos en electromovilidad”.
Infraestructura y financiamiento: las principales barreras
Entre los principales obstáculos mencionados por los encuestados destaca la infraestructura de carga: el 84% de las empresas con baja predisposición tecnológica la identifica como la principal barrera.
En paralelo el acceso a financiamiento es crítico, especialmente para las pymes: el 59% solicita garantías estatales de financiamiento para poder invertir en su primera flota eléctrica. En contraste, las grandes empresas priorizan condiciones operativas como tarifas eléctricas especiales (47%).
“Los estándares de eficiencia energética han demostrado ser una política pública efectiva para mejorar el rendimiento energético de los vehículos, y así, ahorrar en combustible. Es una lástima que se hayan atrasado los estándares de medianos, que justamente apuntan al sector al que se aplicó esta encuesta y donde el 65% de los encuestados valora las normativas de eficiencia energética”, destaca Ignacio Rivas, director de programas del Centro de Movilidad Sostenible.
El estudio mostró además que, si bien la electrificación de flotas aún se encuentra en una etapa inicial, existe un interés creciente y las condiciones son favorables para su desarrollo. “En este escenario, el CMS destaca la importancia de avanzar hacia políticas públicas que combinen estándares de rendimiento vehicular, diseño de tarifas eléctricas más convenientes, e incentivos para el desarrollo de infraestructura de carga, con el fin de acelerar la transición hacia la electromovilidad”, agrega Rivas.