La diputada señaló que «la Circular N°014 amenaza con dejar a miles de niñas y niños nacidos en Chile sin nacionalidad, vulnerando su identidad y sus derechos fundamentales. No podemos permitir que una disposición administrativa desdibuje lo que nuestra Constitución y los tratados internacionales garantizan: que la infancia debe estar siempre protegida. El oficio que enviamos a Contraloría busca restituir certezas y evitar que Chile retroceda en materia de Derechos Humanos»
Cabe señalar que la Circular N°014 introduce criterios que podrían aplicarse de manera restrictiva, considerando principalmente la situación migratoria formal de los padres, sin atender a la realidad efectiva de permanencia en el país. La nacionalidad no es un trámite más, es la puerta de entrada a derechos básicos como salud y educación, especialmente tratándose de recién nacidos. El principal riesgo es que, mediante una instrucción administrativa, se restrinjan derechos que la Constitución reconoce como regla general: quienes nacen en Chile son chilenos, salvo excepciones que deben interpretarse de manera estricta.
«Estamos hablando de recién nacidos, niños y niñas que podrían crecer sintiéndose invisibles, sin acceso pleno a salud, educación o protección estatal. La infancia no entiende de trámites migratorios, entiende de dignidad y de futuro. Negarles su derecho a vivir dignamente es dar un paso más en la profunda deshumanización que promueve este gobierno con su mirada retrógrada y discriminatoria» enfatizó la parlamentaria.
Lo que se solicita específicamente a la Contraloría General de la República es que se pronuncie sobre la legalidad de la Circular, su compatibilidad con la Constitución, la jurisprudencia y los tratados internacionales.