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Análisis del comportamiento reciente de los virus respiratorios en Chile. Por Carola Montecino Académica Escuela de Enfermería Universidad de Las Américas

Nuestro país ya enfrenta una circulación activa de virus respiratorios. De acuerdo con el Reporte Semanal de la Campaña de Invierno 2026 del Ministerio de Salud, durante la semana epidemiológica 15, correspondiente al período entre el 12 y el 18 de abril, la positividad de las muestras alcanzó un 38,9%, cifra similar a la semana previa, que registró un 38,8%. El rinovirus continúa siendo el virus predominante, con un 66,4% de los casos detectados, seguido por influenza A, con un 10,4%, y parainfluenza con un 7,9%. En menor proporción se identificaron adenovirus, con un 7,4%; SARS-CoV-2, con un 2,8%; otros virus respiratorios, con un 2,8%; virus respiratorio sincicial, con un 1,2%; metapneumovirus, con un 0,6%; e influenza B, con un 0,5%.

En este contexto, la vacunación sigue siendo la principal herramienta de protección frente a enfermedades respiratorias prevenibles y sus complicaciones. El Ministerio de Salud informó que, al 23 de abril de 2026, la cobertura nacional de vacunación contra la influenza alcanzó un 56,4%, mientras que la inmunización contra el Virus Respiratorio Sincicial llegó al 87%. En este último grupo, los lactantes nacidos desde el 1 de octubre de 2025 alcanzaron una cobertura de 83,3%, y los recién nacidos, de 98,5%. Sin embargo, persisten brechas relevantes en grupos que requieren especial protección, especialmente niños y niñas de 6 meses a 5 años, embarazadas y personas de 60 años y más, quienes presentan un avance menor en la vacunación.

La vacunación no debe entenderse solo como una decisión individual, sino como una responsabilidad colectiva. Cuando baja la cobertura en grupos de mayor riesgo, aumenta la probabilidad de complicaciones, junto con una mayor presión sobre la red asistencial. De hecho, el Minsal reportó que las hospitalizaciones respiratorias desde la urgencia disminuyeron en términos generales respecto de la semana previa, pero aumentaron 17,9% en menores de un año, cifra que precisa mantener especial vigilancia en lactantes y primera infancia.

También resulta relevante lo que está ocurriendo en la población escolar, la autoridad sanitaria reforzó el llamado a vacunar a estudiantes de primero a quinto básico, señalando que este grupo alcanza una cobertura cercana al 50% a nivel nacional. Se debe recordar que los establecimientos educacionales son espacios de alta interacción cotidiana y, por tanto, de mayor probabilidad de transmisión viral.

Desde una perspectiva de salud comunitaria, este escenario implica mantener prácticas cotidianas que siguen siendo altamente efectivas, como el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios cerrados, cubrir nariz y boca al estornudar con el antebrazo, evitar la exposición de otras personas cuando se presentan síntomas respiratorios, vacunarse a tiempo, no minimizar los síntomas, consultar tempranamente y mantener medidas de autocuidado. Estas son acciones concretas que reducen contagios y protegen especialmente a quienes pueden desarrollar cuadros más graves.

El propio Ministerio de Salud ha insistido en estas recomendaciones junto con el llamado a utilizar la red de atención primaria y Salud Responde ante dudas o síntomas.

 

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