“La protección de la niñez no puede sostenerse solo con buena voluntad de sus trabajadores y trabajadoras”, indicaron
El Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de ONG Paicabí atraviesa horas decisivas luego del quiebre de su proceso de negociación colectiva con la corporación, situación que podría derivar en un escalamiento innecesario del conflicto, que se verá reflejado en la próxima votación de la última oferta o la huelga que sera votadaeberá por sus cerca de 260 socios y socias durante los próximos días.
Según denunció la organización sindical, tras cuatro mesas de negociación la empresa decidió suspender unilateralmente el diálogo, negándose a avanzar en mejoras económicas que los trabajadores consideran básicas para sostener condiciones laborales dignas dentro de programas ligados a la protección especializada de niños, niñas y adolescentes.
“Nosotros pedimos mejoras que otros organismos colaboradores tienen garantizados hace años, y estudiamos viables para la ONG. Sin embargo, la ONG ha enunciado cierre de negociación por voluntad, no viabilidad financiera” , señaló Isidora Morales, presidenta del sindicato, quien explicó que actualmente los equipos enfrentan una alta rotación profesional, sobrecarga laboral y precarización en distintos centros de trabajo.
Uno de los principales puntos en discusión s el potenciar mínimos de condiciones laborales, como asignación de colación, o la formalización del teletrabajo, que actualmente la ONG sostiene en la informalidad y sin asignación por uso de conexión. También el propiciar permisos que permitan fomentar la conciliación laboral, en especial de sus secretarias. Por último, se buscan mejoras económicas asociadas a la sobrecarga laboral, ya que es común que sus trabajadores y trabajadoras deban asumir funciones adicionales cuando compañeros se encuentran con licencia médica o dejan sus cargos, por la complejidad del ejercicio en el rubro .
“Muchas veces somos los mismos trabajadores y trabajadoras quienes debemos cubrir labores que normalmente realizan dos o más personas. Hay centros que no tienen refrigeradores, hay sillas en mal estado y muchos usamos nuestros propios vehículos para hacer visitas domiciliarias”, afirmó Morales.
Desde el sindicato también denuncian que gran parte del funcionamiento cotidiano de la política pública de niñez termina descansando en esfuerzos personales de los equipos profesionales. Incluso, aseguran, existen colectas internas para ayudar a familias en situación crítica.
“La política pública de niñez se sostiene mucho en la buena voluntad de quienes trabajamos en ella. Nosotros sabemos que los recursos existen, pero no se están traduciendo en mejores condiciones para quienes están en terreno”, agregó la dirigenta. Incluso, en compación con otras empresas del rubro, la ONG Paicabí se distingue negativamente de las otras al cerrarse a realizar mejoras cuando incluso otros organismos colaboradores han compartido en esta negociación colectiva información que permite la viabilidad de las mejoras planteadas en el rubro.
En un comunicado público, el sindicato acusó que la postura de la empresa refleja una “voluntad negativa” hacia el mejoramiento de condiciones laboralesy llamó a los sectores de la corporación dispuestos al diálogo a retomar las conversaciones antes de profundizar el conflicto.
“Creemos que todavía existen espacios para volver a conversar. Lo que necesitamos es voluntad y buena fe para construir acuerdos que permitan cuidar tanto a los trabajadores como a las niñeces con las que trabajamos todos los días”, concluyó Morales.