El rol del arte, como expresión de la identidad de la sociedad, fue destacado por los creadores del cortometraje animado “Historia de un oso”, ganador del Premio Óscar en 2016, durante la inauguración de las actividades académicas 2026 de la Facultad de Arquitectura, Animación, Diseño y Construcción de Universidad de Las Américas (UDLA), instancia en la cual compartieron el desarrollo del proyecto y los desafíos que enfrentaron antes de alcanzar el máximo reconocimiento internacional.
Gabriel Osorio y Patricio Escala, ambos académicos de la Escuela de Animación Digital y Diseño en UDLA y fundadores de PunkRobot Studio, contaron que recibir el Óscar les permitió transmitir directamente a las principales autoridades chilenas la importancia del cine, la pintura, la animación o la música como manifestaciones culturales que demuestran quienes somos. “El arte es el reflejo de la sociedad…de quiénes somos y de mirarnos a nosotros mismos”, enfatizaron.
“Siempre pienso que, si el día de mañana solo vemos películas que vienen de Hollywood, de Marvel, de Disney, que me encantan, pero si solo veo eso y dejamos de mirar hacia dentro, vamos a perder la identidad y la cohesión social de lo que significa ser chileno y latinoamericano”. “Ustedes, el día de mañana, van a ser los que van a tomar esa posta y van a seguir contribuyendo a esa identidad de lo que significa ser chileno”, señaló a las y los estudiantes presentes.
Patricio Escala, puso énfasis en que la animación puede consolidarse como una industria cultural, siempre que exista inversión estatal y privada, además de un mayor apoyo de las universidades. Agradeció la suerte que han tenido de contar con el soporte constante de Universidad de Las Américas durante los últimos 18 años, que les ha permitido concretar cinco series preescolares, tres cortometrajes y una película. “Hay muchas historias de las que tenemos que estar orgullosos y lograr encontrar el camino para que se realicen”, comentó.
El conversatorio “Los 10 años del Óscar: desafíos de las industrias creativas” contó con la presencia del Vicepresidente de la Junta Directiva de UDLA, José Pedro Undurraga; la Rectora, Pilar Romaguera; el Prorrector, Alejandro Zamorano; vicerrectores, autoridades académicas, estudiantes y personas egresadas.
El Decano de la Facultad de Arquitectura, Animación, Diseño y Construcción de UDLA, Juan Pablo Corvalán, resaltó que “es momento de celebrar los 10 años del Óscar, pero también de agradecer a las autoridades que apuestan por la creación”. Asimismo, enfatizó que quienes integran PunkRobot Studio demuestran que se pueden lograr los desafíos “y eso contagia a nuestros estudiantes y cuerpo académico, y también a todo un país”. Tras plantear que “se puede soñar en grande”, indicó que la facultad impulsa la creación y la cultura: “Creemos que es parte de un aporte que hacemos al país, incluso al Producto Interno Bruto”. Chile es un país de creadores. Es un per cápita de dos Nobeles, dos Pritzker, dos Óscar. Eso es especial y único para lo que tenemos”, agregó.
Historia de un éxito
Durante su presentación, Gabriel Osorio y Patricio Escala, director y productor, respectivamente, de “Historia de un oso”, narraron la trayectoria del proyecto, uno de los hitos más relevantes de la industria audiovisual nacional. Los inicios fueron modestos para el equipo integrado por ellos y las directoras de arte, Antonia Herrera y Mari Soto-Aguilar. Fue en el departamento de la primera donde surgieron las ideas iniciales que permitieron obtener financiamiento para la serie Flipos. Sin embargo, no fue suficiente y pidieron apoyo a Universidad de Las Américas, que les facilitó equipamiento y un espacio para la productora, permitiéndoles desarrollar sus proyectos, inspirados por la entrega de valores fundamentales a los niños. “Desde que partimos como PunkRobot, ese siempre fue nuestro norte: hacer animación entretenida y de calidad, pero, lo más importante, que deje un mensaje positivo y aporte a la sociedad en que vivimos”, indicó Gabriel Osorio.
“Nos hizo mucho sentido estar dentro de la universidad porque estamos con la comunidad académica y de estudiantes, entregamos los conocimientos y compartimos lo que hacemos… Muchos exalumnos han realizado sus prácticas con nosotros y, de alguna manera, eso va generando una comunidad en torno a la animación y eso fue desde un principio nuestro sueño”, comentó. Dentro de este contexto figuran la serie “Las aventuras de Muelín y Perlita”, “Con guitarra y tambores” y “Wow Lisa”, esta última premiada en los Annie Awards.
“Historia de un oso” se gestó a partir de la vida del abuelo de Gabriel Osorio, exiliado en 1973. “Para mí no existiría el corto sin la historia de mi abuelo”, expresó el director, explicando que “es una historia de esperanza y reencuentro, porque mi abuelo tuvo la posibilidad de volver a Chile, conocer a sus nietos y sobrellevar todo esto terrible que es no poder volver a tu hogar y ser separado de tu familia”. Destacó que la animación hace posible, a través de la metáfora, mostrar y compartir emociones mediante historias.
Patricio Escala también abordó la importancia de la circulación de las obras, pese a demoras, falta de recursos, desconocimiento de canales de distribución y dificultades para lograr reconocimientos, que finalmente llegaron. “Los primeros festivales en los que quedamos seleccionados no ganamos, empezamos a ganar festivales mucho después, y uno empieza a cuestionar si el corto es tan bueno como cree. Dudar de lo que uno hizo es algo normal del proceso, pero cuando crees en tu trabajo y entiendes su relevancia, sabes que tienes que persistir. El camino a los premios de la Academia tuvo altos y bajos, a veces creíamos que sería imposible quedar nominados”. No obstante, “Historia de un oso” quedó entre las 10 finalistas en su categoría, sorprendiendo incluso a sus creadores.
Difundir su trabajo implicó informarse y contratar a un profesional que les representase en Estados Unidos para presentar su obra a miembros de la Academia. “En Chile y Latinoamérica existe el talento para conquistar grandes audiencias con el contenido que hacemos, pero es importante, primero, creer en lo que se está haciendo y que tanto el Estado como los privados respalden la Industria Cultural Creativa. No solo por el aporte que hace a nuestra identidad, sino porque es una industria que mueve millones de dólares en el mundo”, concluyó Patricio Escala.
Actualmente, el nuevo desafío de los creadores es la película “Brave cat”, que narra las vivencias de quienes permanecen y buscan a sus seres queridos. El tráiler, exhibido en la actividad, finalizó con los aplausos de los asistentes.
Universidad y futuro del trabajo
Consciente de la profunda transformación del mundo del trabajo y del impacto que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías están teniendo en las profesiones, la institución ha realizado diversas actividades de inauguraciones de año académico 2026 con un ciclo de charlas y conversatorios en sus sedes de Santiago, Viña del Mar y Concepción.
La iniciativa estará orientada a reflexionar sobre el futuro del trabajo y las competencias que hoy demanda la sociedad, con una mirada prospectiva hacia el año 2050. Toda la información se encuentra disponible en www.udla.cl