Buscar

Chile ya agotó su “presupuesto natural” del año y necesitaría casi tres planetas para sostener su consumo

El país volvió a anticipar su límite ambiental anual, evidenciando un desbalance entre el uso de recursos y la capacidad de los ecosistemas para recuperarse. El indicador, elaborado a partir de la relación entre biocapacidad y demanda, alerta sobre presiones crecientes en ámbitos como energía, alimentación y uso del territorio, y plantea la necesidad de fortalecer políticas orientadas a la eficiencia, la economía circular y la protección de los servicios ecosistémicos.

Chile alcanzó este 7 de mayo el denominado sobregiro ecológico, fecha que marca el momento en que el país consume todos los recursos naturales que sus ecosistemas son capaces de regenerar en un año. El indicador se adelantó diez días respecto a 2025 y posiciona, por séptima vez consecutiva, a Chile como el primer país de Latinoamérica en entrar en déficit ecológico. Según estimaciones de la organización Global Footprint Network, si toda la humanidad mantuviera el mismo nivel de consumo que existe en Chile, serían necesarios 2,9 planetas Tierra para sostener ese estilo de vida.

La Directora del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS) de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dra. Catterina Sobenes, explicó que este indicador se construye a partir de dos elementos: la biocapacidad y la huella ecológica. “Uno es la Biocapacidad u oferta, que corresponde al área biológicamente productiva necesaria para proporcionar todo lo que las personas demandan en su país como la tierra para cultivo, pastizales, bosques, zonas de pesca, y espacio para infraestructura”, señaló.

Agregó que el segundo componente corresponde a la huella ecológica o demanda, que considera factores como la huella de carbono, el consumo alimentario y el uso de recursos forestales. “Si la Biocapacidad es mayor a la Huella, luego existe un remanente para que crezca la oferta biológicamente productiva, si es igual, entonces significa que estamos consumiendo lo que se produce por la tierra, y si es menor, aquí está el problema, ya que estamos consumiendo más de lo que se produce”, indicó.

En ese contexto, la Dra. Sobenes advirtió que el hecho de que Chile alcance este límite antes de la mitad del año refleja un desequilibrio crítico entre el ritmo de consumo y la capacidad regenerativa de los ecosistemas. “En Chile antes de la mitad del año —es decir en mayo— implica que, en menos de cinco meses, el país ha consumido el equivalente a todo el presupuesto de recursos naturales que sus ecosistemas pueden regenerar en un año completo”, afirmó.

La investigadora sostuvo además que este escenario representa una señal de alerta respecto de la relación que mantiene el país con el medioambiente y la gestión de sus recursos naturales. “Nos está indicando una alerta en cómo gestionamos nuestros recursos y nuestros consumos, esto involucra que en primera instancia que disponemos de baja circularidad, y que nuestros ritmos entre los tiempos biológicos y las demandas del país son disímiles”, explicó.

Frente a este escenario, la Dra. Sobenes señaló que Chile ya cuenta con herramientas e instrumentos orientados a reducir estas presiones ambientales, aunque enfatizó la necesidad de fortalecer su implementación. “Chile ya tiene instrumentos legales y estrategias concretas que buscan reducir estas presiones al ambiente, las cuales se encuentran en implementación como seguridad hídrica, eficiencia energética, circularidad productiva, transporte público limpio, restauración ecológica”, señaló.

Asimismo, enfatizó la necesidad de avanzar en medidas concretas vinculadas a la restauración y protección de ecosistemas estratégicos. “Se deben corregir ineficiencias materiales, hídricas, energéticas y territoriales, mediante acciones concretas y políticas que promuevan incorporar estándares ambientales sustentables reales en el desarrollo del país”, sostuvo la académica.

Finalmente, la académica advirtió que la pérdida de biocapacidad tiene consecuencias directas sobre la calidad de vida y el desarrollo del país. “Cada uno de los participantes debe comprender que si nuestra biocapacidad se pierde, es todo el país el que pierde los servicios ecosistémicos de los cuales sostienen nuestro bienestar y desarrollo”, concluyó.

 

 

noticias relacionadas

Día Mundial del Cáncer de Ovario: Maternidad post cáncer, una realidad

Juzgado de Garantía de Coquimbo decreta la prisión preventiva de imputado por tráfico de drogas

Fiscalía obtiene la internación provisoria para adolescente de 15 años que apuñaló a víctima de 13 años en San Ignacio

Carabineros detuvo a 4 sujetos y recuperó vehículo con carga de cigarrillos