La Municipalidad de Papudo anunció que impulsará, junto al concejo municipal y la sociedad civil, una revisión de la ordenanza comunal vinculada a la venta y funcionamiento de locales de alcoholes, tras una serie de episodios de violencia e incivilidades protagonizados por personas que mantienen consumo permanente de alcohol en la vía pública, situación que ha quedado en evidencia durante procedimientos de fiscalización realizados por inspectores municipales y funcionarios de seguridad pública.
Según informó el municipio, durante las últimas semanas se han registrado amenazas directas contra funcionarios que desarrollaban labores de control en distintos puntos de la comuna, incluyendo situaciones donde personas utilizaron perros para intimidar a los equipos municipales. Frente a estos hechos, la administración comunal confirmó que presentará querellas contra los responsables.
La alcaldesa de Papudo, Claudia Adasme, señaló que la situación obliga a abrir una discusión más profunda respecto al funcionamiento de algunos sectores asociados a la venta de alcoholes y su impacto en la convivencia comunitaria. “No podemos normalizar la violencia ni las amenazas contra funcionarios que están trabajando para resguardar el orden y la seguridad de nuestros vecinos. Aquí también hay un daño al comercio establecido, al entorno de las familias y a la tranquilidad de la comunidad”, sostuvo.
En esa línea, la jefa comunal explicó que propondrá al concejo municipal revisar la actual ordenanza para evaluar posibles ajustes que permitan fortalecer las herramientas de fiscalización y enfrentar situaciones reiteradas de desórdenes e incivilidades. “Tenemos que analizar si las normas actuales están respondiendo adecuadamente a la realidad que vive la comuna y cómo protegemos de mejor manera los espacios públicos y la convivencia”, agregó.
Desde el municipio también manifestaron preocupación por la reiteración de hechos asociados a personas que, pese a haber sido detenidas, posteriormente recuperan su libertad sin avanzar a control de detención. “Nos enfrentamos muchas veces a situaciones donde los mismos individuos vuelven a generar problemas porque finalmente no existe una medida efectiva posterior a la detención. Eso genera frustración tanto en los funcionarios como en los vecinos”, finalizó la alcaldesa.