La iniciativa incluyó encuentros con pacientes, participación en medios y contenidos educativos tanto en Tarapacá Interclínica como en San José Interclínica, para fortalecer la respuesta oportuna frente a esta patología.
Con foco en la prevención y detección oportuna del accidente cerebrovascular (ACV), el animador Leo Caprile retomó su trabajo de concientización junto a Interclínica con una gira por el norte del país, que incluyó actividades en los recintos de Arica e Iquique.
La iniciativa da continuidad a lo realizado en años anteriores, con un mensaje claro: reconocer los síntomas y actuar a tiempo puede evitar secuelas graves.
Este trabajo se da en un contexto de alza de casos. Según registros de Interclínica, los ingresos a urgencia por ACV aumentaron un 32,3% en 2025 respecto del año anterior. Del total, un 59% correspondió a hombres y un 41% a mujeres, con un incremento especialmente marcado en la población masculina.
En este escenario, la gira busca reforzar la educación en salud y la importancia de reaccionar de forma oportuna frente a esta patología.
Preparación, tecnología y respuesta oportuna
Desde el año pasado, los establecimientos de Interclínica cuentan con el reconocimiento de la iniciativa internacional Angels, que certifica la preparación de los centros de salud para el manejo del ACV isquémico, destacando su capacidad clínica, tecnológica y de respuesta.
A ello se suma el desarrollo de capacidades en hemodinamia en sus clínicas del norte —con esta unidad ya operativa en Tarapacá Interclínica en Iquique y en proceso de implementación en San José Interclínica en Arica—, lo que fortalece la resolutividad frente a patologías cardiovasculares y eventos de alta complejidad, permitiendo en muchos casos evitar traslados a otras ciudades.
Esta capacidad se ve respaldada, además, por la cobertura del ACV bajo la Ley de Urgencia, que asegura atención inmediata sin exigencia de pago previo y prioriza la estabilización del paciente.
Experiencia en terreno y vínculo con pacientes
En Arica, la visita de Leo Caprile comenzó con un encuentro junto a pacientes beneficiarios de la Ley de Urgencia atendidos en San José Interclínica, quienes compartieron cómo esta normativa les permitió acceder a atención oportuna en momentos críticos.
La jornada continuó con la grabación del primer capítulo del podcast del recinto, instancia en la que participaron la jefa de Unidad de Paciente Crítico, doctora Karina Backit, y el jefe de Urgencias, doctor Carlos Vera, junto a la figura de radio y televisión, abordando el ACV desde una mirada médica y vivencial.
El doctor Carlos Vera enfatizó la relevancia de la detección precoz: «En un ACV, cada minuto cuenta. Reconocer síntomas como la dificultad para hablar, la desviación facial o la debilidad en una extremidad permite activar rápidamente la atención de urgencia. Actuar dentro de las primeras horas puede reducir significativamente el riesgo de secuelas y mejorar el pronóstico del paciente».
La jornada también incluyó la grabación de cápsulas audiovisuales enfocadas en la capacidad resolutiva del recinto, destacando cómo la tecnología disponible permite enfrentar urgencias de manera oportuna en la misma región.
Avances en cardiología y mayor acceso en Iquique
En Iquique, la agenda de Leo Caprile contempló entrevistas en medios locales, registros audiovisuales y el testimonio de pacientes, entre ellos el caso de la primera persona que recibió un marcapasos en Tarapacá Interclínica, marcando un hito en la resolución de este tipo de procedimientos en la región.
El director médico de Tarapacá Interclínica, doctor Hernando Durán, destacó el impacto de este avance: «Contar con esta capacidad nos permite entregar respuestas oportunas y seguras frente a patologías cardiovasculares, evitando traslados prolongados y reduciendo los tiempos de espera. Hoy podemos resolver en la región problemas que antes implicaban largos procesos para los pacientes».
Este hito refleja el fortalecimiento de la capacidad resolutiva del recinto, apoyado en infraestructura como su unidad de hemodinamia y la incorporación de procedimientos de mayor complejidad, lo que permite abordar de manera oportuna distintas patologías en la misma región.
En esa línea, el doctor Hernando Durán relevó también el impacto en patologías tiempo-dependientes como el ACV: «En estos casos, actuar con rapidez es fundamental. Contar con equipos preparados y tecnología adecuada permite mejorar el pronóstico de los pacientes y reducir el riesgo de secuelas».
Por su parte, Leo Caprile reforzó el llamado a la acción desde su experiencia: «Es clave saber reconocer los síntomas del ACV y no esperar. Cuando aparecen señales como dificultad para hablar, asimetría facial o debilidad en el cuerpo, hay una ventana de alrededor de cuatro horas y media para recibir tratamiento y evitar secuelas. Si no actuamos a tiempo, las consecuencias pueden ser muy complejas. No siempre se puede prevenir, pero sí podemos estar preparados para reaccionar rápido y disminuir al máximo los daños».