– Se trata de dos salas de acompañamiento para familiares y pacientes que acuden a la Unidad de Emergencia Gineco-obstétrica o UPC Neonatal y enfrentan situaciones de pérdida.
Con el objetivo de entregar una atención más humana, respetuosa y centrada en el acompañamiento de las familias que enfrentan pérdidas gestacionales o perinatales, el Hospital Dr. Gustavo Fricke del Servicio de Salud Viña del Mar Quillota Petorca inauguró dos nuevas salas de duelo en la Unidad de Paciente Crítico Neonatal (UPC Neo) y en la Unidad de Emergencia Gineco-Obstétrica (UEGO), en el marco de la implementación de la Ley Dominga.
Estos espacios fueron diseñados para brindar privacidad, contención emocional y acompañamiento a madres, padres y familias que atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas, permitiendo además avanzar en el cumplimiento de la normativa que promueve una atención digna y respetuosa frente a la muerte gestacional y perinatal.
Durante la inauguración, Juan Carlos Gac, director del establecimiento, destacó el significado de este avance para la atención hospitalaria y el reconocimiento del duelo perinatal. “Efectivamente, nosotros estamos hoy día inaugurando 2 salas enmarcadas dentro de la ley Domínga.
Son salas de duelo que nos permiten, tanto en la UPC pediátrica, como tanto en la UEGO, recibir aquellas personas en un momento distinto en que han sufrido una pérdida. Poder tener un acompañamiento con su familia entre ellos o con un profesional de la salud en momentos que son complejos”.
De acuerdo con Tatiana Aldunate, Subdirectora Médica “este es un gran avance al reconocimiento del dolor, no solamente de forma curativa, como solemos hacerlo a los personales de salud, sino que también la parte emotiva. O sea, un paciente que ingresa en hospital siempre tiene dolor, pero el dolor de lo de la pérdida de una vida que todavía no se inicia es doble, porque implica el dolor de la madre, el dolor del padre, el dolor de una familia y la pérdida indescriptible para toda la vida. Yo creo que era una deuda que teníamos como hospital del reconocimiento del dolor del corazón. No del cuerpo, del corazón, y que es un dolor que perdura para siempre”.
Espacios en UEGO y UPC Neonatal
La implementación de estos espacios contó con la colaboración de distintos actores, entre ellos el apoyo de las Damas Israelitas y otros aportes, que permiten contar hoy con espacios dignos y cálidos para el proceso de duelo.
Alejandra Figueroa, matrona supervisora subrogante de la UPC Neonatal, agregó además que esta nueva sala responde a una necesidad levantada por las propias familias usuarias. “Hoy inauguramos nuestra sala de duelo y también de acompañamiento para todos esos padres que han perdido la, o que han sufrido la partida de su hijo o hija. Es un espacio que está emplazado en el segundo piso en nuestra UPC neonatal, y que responde al eco y a la necesidad de muchas familias que, lamentablemente, han sufrido esta pérdida de sus hijos e hijas. Es un espacio de contención, de acompañamiento, entendiendo que el equipo de salud, no solamente estamos para sanar, sino también para acompañar, contener y dar la mano a esas familias que, en un momento de tristeza y de soledad, se sienten solas, y para eso estamos nosotros, un equipo de salud apañador que contiene y felices de poder brindar este espacio y darle humanidad a nuestro sector de salud.
Nicole Palavecino señaló que “estamos muy contentos de inaugurar esta sala de acogida en el marco de la Ley Dominga. Se trata de un espacio ubicado fuera del área clínica, pensado para que las pacientes y sus familias puedan vivir su duelo en un entorno íntimo, cómodo y alejado de la dinámica asistencial”, explicó.

Asimismo, detalló que las familias podrán recibir “acompañamiento de nuestro equipo clínico y de la dupla psicosocial, con el tiempo y la contención que requieren momentos tan complejos como la pérdida gestacional o perinatal”.
La habilitación de estos espacios implicó una redistribución de áreas al interior del establecimiento y contó con apoyo de distintas organizaciones y donaciones privadas, entre ellas el aporte realizado por las Damas Israelitas para la implementación de la sala en UPC Neonatal.

Un espacio íntimo
Luciano Muñoz, es uno de los padres que vivió la pérdida de su hija y cuya experiencia impulsó la necesidad de generar este tipo de espacios dentro del hospital: “Perdimos a nuestra hija hace tres años y, en ese momento, sentimos que no existía un espacio adecuado para vivir algo tan doloroso. Todo fue muy incómodo; queríamos despedirnos de nuestra hija de una manera íntima, tranquila, pero sentíamos que molestábamos en medio del funcionamiento habitual del hospital. Desde esa pena tan grande surgió la inquietud de impulsar un cambio, y hoy estamos profundamente emocionados de ver que eso se concreta en estas salas de duelo. Saber que otras madres, padres, hermanos y familias podrán despedirse de sus hijos e hijas en un lugar acogedor, contenido y humano, significa mucho para nosotros. De una experiencia muy dolorosa nació algo muy bello, que esperamos pueda aliviar, aunque sea un poco, el dolor de quienes vivan una pérdida como la nuestra”, expresó.
