Mientras la formalidad previsional retrocede a 37,6% en mujeres y 50,4% en hombres, la creación de empleo vuelve a ralentizarse: en el trimestre enero-marzo 2026 el empleo creció apenas 0,5% anual, equivalente a poco más de 48.000 nuevos puestos. Sin embargo, el aumento fue explicado por casi 80.300 empleos informales, mientras que los puestos formales cayeron en más de 32.200 en doce meses.
La edición de abril del Barómetro Laboral y Previsional (BLYP), elaborado por el Centro de Investigación de Empresa y Sociedad (CIES) de la Universidad del Desarrollo y la Asociación de AFP, muestra un deterioro en el mercado laboral y previsional. La evaluación general alcanzó 35,1 puntos sobre 100, en un contexto en que la formalidad previsional rompe su tendencia positiva y la creación de empleo muestra cada vez menor dinamismo.
En materia previsional, luego de varios meses con incrementos a doce meses y de haber alcanzado su mejor nivel desde 2023, la formalidad previsional anotó una de sus caídas más importantes de los últimos años. En febrero de 2026, la proporción de cotizantes sobre la población mayor de edad se ubicó en 37,6% para las mujeres y 50,4% para los hombres. En términos anuales, el retroceso fue de 0,9 puntos porcentuales (p.p.) en mujeres y de 1,3 p.p. en hombres, explicado por una caída en la cantidad de cotizantes y un incremento poblacional. En densidad de cotizaciones, los resultados siguen siendo mixtos: los nuevos jubilados hombres subieron de 66% a 67% en un año, mientras que las nuevas jubiladas alcanzaron 48%, 3 p.p. menos que hace doce meses, aunque moderando sus caídas recientes.
En el ámbito laboral, el trimestre enero-marzo 2026 registró un crecimiento anual de solo 0,5% en el número de ocupados, equivalente a poco más de 48.100 nuevos puestos de trabajo. Sin embargo, la composición del aumento es el principal foco de preocupación: los ocupados informales crecieron en 80.300 personas en un año, un alza de 3,3%, mientras que los ocupados formales cayeron en más de 32.000 personas, equivalente a -0,5%.
La debilidad del mercado laboral también se refleja en la brecha de empleos necesarios para recuperar la tasa de ocupación previa a la pandemia. En el trimestre enero-marzo 2026, los empleos por recuperar volvieron a crecer y llegaron a 235.000 personas, 19% más que hace un año.
En el empleo joven, las señales siguen siendo negativas. En doce meses, los ocupados entre 18 y 34 años cayeron 2,9%, lo que equivale a más de 85.000 empleos menos. Al desagregar por tipo de empleo, el mayor deterioro se observa en el segmento formal, con una caída de 81.000 empleos, mientras que el empleo informal también retrocedió, aunque en menor magnitud (-4.200 puestos).
En los grupos cercanos a la edad de jubilación, los ocupados entre 50 y 65 años crecieron 1,6% anual, su menor crecimiento desde el trimestre abril-junio 2025. El aumento equivale a casi 39.400 empleos nuevos, de los cuales 31.500 fueron informales. En paralelo, los ocupados de mayor edad en jornada parcial alcanzaron un nuevo máximo de la serie, llegando a casi 549.400 personas, con un crecimiento anual de 5,4%, equivalente a casi 28.400 empleos creados en esta modalidad.
Roberto Fuentes, Gerente de Estudios de la Asociación de AFP, señala que: “El actual ritmo de crecimiento del empleo plantea desafíos relevantes desde una perspectiva previsional. En el último trimestre, el aumento de los ocupados estuvo impulsado principalmente por el empleo informal, mientras que el empleo formal registró una caída. En este contexto, sigue siendo clave impulsar políticas públicas que incentiven trayectorias laborales más estables y con cotizaciones regulares, por su impacto en el ahorro previsional.”
Finalmente, el Dato del Mes profundiza en la situación de quienes se encuentran en tiempo parcial involuntario (TPI), un indicador que refleja la mayor estrechez del mercado laboral, con un número creciente de personas que, pese a querer trabajar más horas, no encuentran empleos que les permitan ampliar su jornada. Actualmente, al trimestre enero-marzo 2026, el porcentaje de personas que trabaja a tiempo parcial de forma involuntaria alcanza el 32,6% del total de quienes trabajan a tiempo parcial (30 horas o menos).
Desde el trimestre diciembre 2021-febrero 2022, el número de personas en esta situación ha aumentado un 45,4%, con un avance más marcado en mujeres (+51,8%) que en hombres (+38,4%). Además, quienes están en TPI trabajan en promedio 17,4 horas semanales y estarían disponibles para sumar 20,6 horas adicionales. Aunque el fenómeno sigue concentrándose principalmente en trabajadores informales (66%), la participación de ocupados formales dentro de este grupo aumentó de 24,9% a 34,0% entre junio-agosto 2024 y enero-marzo 2026, superando las 200.000 personas.
Daniela Leitch, Investigadora del CIES-UDD, señala que: “El aumento del tiempo parcial involuntario muestra que no basta con observar cuántos empleos se crean, sino también cuántas horas y qué condiciones ofrecen esos empleos. Las personas en TPI trabajan menos de la mitad de las horas promedio de los ocupados y declaran disponibilidad para trabajar muchas más horas, lo que da cuenta de una subutilización relevante que puede tener consecuencias en la trayectoria laboral y previsional de estas personas. Además, aunque el fenómeno afecta más a los niveles educacionales más bajos, los datos muestran que la educación terciaria tampoco está exenta de esta situación.”