Estudio de la Universidad Andrés Bello analiza cómo el desarrollo físico, cognitivo y genético impacta en habilidades clave como la atención, la memoria y el desempeño en matemáticas.
Una innovadora investigación busca demostrar que la fuerza muscular no solo es un indicador de salud física, sino también un factor clave en el desarrollo cognitivo de niños y adolescentes. El proyecto «Más fuertes, más inteligentes» analiza cómo el fitness muscular se relaciona con habilidades como la atención, la memoria de trabajo y el rendimiento académico, especialmente en matemáticas.
La iniciativa del académico de la Escuela de Kinesiología de la Universidad Andrés Bello Marcelo Flores estudia a escolares chilenos de entre 10 y 16 años, quienes participan de manera voluntaria en una serie de evaluaciones físicas, cognitivas y genéticas. El objetivo es comprender cómo el desarrollo neuromuscular y ciertos factores genéticos influyen en procesos neurocognitivos fundamentales para el aprendizaje.
«El equipo investigador mide la fuerza muscular mediante dinamometría y pruebas de salto, junto con la composición corporal a través de bioimpedancia. A esto se suman evaluaciones neuropsicológicas estandarizadas que permiten analizar la velocidad de procesamiento, la atención selectiva y la capacidad de inhibición», explica el docente.
Además, el estudio incorpora un componente innovador al analizar muestras de saliva en una submuestra de participantes, lo que permitirá identificar variantes genéticas asociadas tanto al desarrollo muscular como cerebral.
Riqueza académica
En el ámbito académico, la investigación busca establecer una correlación directa entre la capacidad de generar fuerza y el rendimiento en matemáticas, una de las asignaturas consideradas críticas en el proceso educativo.
El académico e investigador explica que «este proyecto nos motiva profundamente, porque nos permite integrar áreas como la kinesiología, la neurociencia y la educación. Esperamos obtener resultados que confirmen que el desarrollo de la fuerza muscular puede potenciar habilidades cognitivas clave, lo que abriría nuevas oportunidades para diseñar estrategias educativas más integrales y efectivas».
El estudio cumple con estrictos protocolos éticos, incluyendo el asentimiento de los estudiantes y el consentimiento informado de sus padres o tutores, resguardando así la integridad de todos los participantes.
«Los resultados permitirán a los establecimientos educacionales contar con evidencia científica para promover la alfabetización motriz. De este modo, se busca fortalecer intervenciones que integren actividad física y aprendizaje, contribuyendo a mejorar tanto la salud como el desempeño académico de los estudiantes», concluye.