Pese a que el tribunal de primera instancia había determinado sólo arraigo nacional y firma mensual para el padre de la niña que falleció tras caer desde el piso 11 de su departamento ubicado en la comuna de Las Condes, este miércoles la octava sala de la Corte de Apelaciones de Santiago revocó la decisión del Cuarto Juzgado de Garantía y decretó la medida de prisión preventiva para Jorge Constanzo, progenitor de la víctima, Isidora, de 2 años ocho meses.
Con esta decisión, la Corte de Santiago respaldó la tesis de la Fiscalía en cuanto a calificar estos actos como un homicidio por omisión y consideró al imputado como un peligro para la sociedad.
La defensa de Constanzo está solicitando que esta medida cautelar se pueda ejecutar en la cárcel de Casablanca, considerando que su familia vive en Viña del Mar, ya que en estos momentos se encuentra recluido en tránsito en Santiago.
Pamela Valdés, jefa de Asesoría Jurídica de la Fiscalía Metropolitana Oriente, manifestó tras el fallo que «estamos muy satisfechos con la resolución de la corte, que evaluó los antecedentes y manifestó que acá no estamos en un delito culposo. El ministro indica en su resolución que existe una situación de riesgo que podía ser evitable. Acá no se reprocha al imputado porque no puso la malla, sino porque él sabía de este riesgo. Él era un arquitecto, vivía en un piso 11 y tenía a su cuidado durante seis horas a una niña de dos años, que no es independiente y que depende de un adulto. Él no solamente no pone la malla en la ventana, sino que la ventana queda abierta.
La fiscal agregó que «él mismo lo señala, estuvo en una fiesta hasta las 5 de la mañana, lo dice en su declaración, lo indica su pareja Fernanda Valdés también en su declaración, él se acostó a las 5 de la mañana. Luego sigue bebiendo alcohol en el almuerzo. Se toma un aperitivo, se toma una copa y luego se va a dormir una siesta, pero con un sueño profundo que no escucha ni siquiera a los vecinos cuando la niña cae 40 minutos antes y luego van a tocar la puerta, pero nadie despierta. Recién cuando (llegó al departamento) el sargento segundo (de Carabineros), 40 minutos después, (cuando) lo puede despertar».
«¿Esto es una imprudencia realmente? ¿Es una negligencia? ¿O se pudo representar en este caso que, si yo dejo a una niña en una cama sin protección con almohadas grandes, podrá encaramarse a la ventana? Esos riesgos eran evitables. Él debía haber dejado la ventana cerrada con pestillo y en este caso tenemos el peor resultado, que es la muerte de una menor de dos años y seis meses», concluyó la persecutora.