Marco Antonio Sulantay y Natalia Romero valoraron la renuncia del exdirectivo a la empresa ligada al litio, asegurando que los cuestionamientos por la sobreestimación de la producción de Codelco y las dudas sobre probidad hacen incompatible su continuidad en proyectos estratégicos para el país.
La salida de Máximo Pacheco de Codelco estuvo marcada este lunes por un nuevo foco de tensión, luego de que el exdirectivo anunciara también su renuncia a NovAndino Litio, en medio de los cuestionamientos surgidos durante las últimas semanas por la sobreestimación en 27 mil toneladas de la producción proyectada para 2025 de la estatal minera.
Frente a este escenario, el diputado de la Bancada UDI que integra la comisión de Minería y Energía de la Cámara Baja, Marco Antonio Sulantay, junto con la parlamentaria por la Región de O’Higgins, Natalia Romero (Ind. UDI), aseguraron que la decisión de abandonar la empresa vinculada al litio era necesaria y coherente con la situación que enfrenta actualmente Codelco.
“Creo que la renuncia de Máximo Pacheco a la presidencia de NovAndino es absolutamente correcta y en concordancia con la actual situación que está viviendo Codelco. Su paso por la presidencia de la cuprífera estatal está siendo seriamente cuestionado, incluso desde el punto de vista de la probidad, por lo que es insostenible que esté ahora a cargo de la principal empresa que estará en la producción del litio en nuestro país”, sostuvieron los parlamentarios.
En esa línea, agregaron que el país requiere altos estándares de transparencia y responsabilidad en las empresas estratégicas del Estado, especialmente en áreas sensibles como la minería y el desarrollo del litio, donde Chile tiene una posición clave a nivel mundial.
Finalmente, el diputado Marco Antonio Sulantay y la diputada Natalia Romero llamaron a esclarecer completamente las responsabilidades respecto de las proyecciones erróneas informadas por Codelco y reiteraron la importancia de recuperar la confianza ciudadana en la administración de las empresas públicas.