El uso de herramientas digitales y las nuevas dinámicas de trabajo están cambiando la manera en que operan los corredores inmobiliarios en Chile, impulsando un perfil más orientado a la gestión, el análisis de datos y la asesoría personalizada.
En la industria inmobiliaria, el rol de corredor de propiedades ha tenido varias transformaciones en los últimos años. Entre ellas, el aumento de personas dedicadas al corretaje.
De acuerdo con cifras de la industria inmobiliaria, más de 7 mil corredores están activos en el país, datos que se suman a las más de 30 mil entidades registradas bajo el giro de corretaje de propiedades, según informó el Servicio de Impuestos Internos (SII).
Para expertos de este rubro, uno de los cambios es que el corredor dejó de ser solo un intermediario para convertirse en un asesor que pueda cumplir varias funciones, como negociar, gestionar procesos o generar confianza.
“El mercado también está empujando hacia modelos más colaborativos y digitales, ya no basta con trabajar de manera aislada, el corredor moderno necesita sistemas, datos, tecnología y redes de colaboración”, comentó Pablo Quappe, director de crecimiento de EXP Realty Chile.
Además, el experto señaló que, gracias a la digitalización, un corredor puede generar potenciales clientes desde redes sociales, campañas digitales, bases de datos, portales, automatización o contenido educativo. Sin embargo, Quappe indicó que se debe tener claridad sobre cómo utilizar esas herramientas dentro de una estrategia.
El problema principal que señala el director de crecimiento de EXP Realty Chile es que muchos corredores no miden cuántas conversaciones generan, cuántos contactos avanzan efectivamente en el proceso de venta o arriendo.
Ahí es donde cambia el rol del agente, ya que ya no puede seguir operando desde la intuición solamente, sino que tiene que medir, ajustar y trabajar con indicadores. Además, la tecnología permite mostrarle al propietario que su propiedad no solo está publicada, sino gestionada mediante un seguimiento más estructurado y con información sobre el comportamiento del mercado.
En la actualidad, el corredor debe contar con habilidades que le permitan adaptarse sin problemas a un escenario más digitalizado. Entre las principales aptitudes se encuentran: pensamiento estratégico para entender que cada propiedad necesita una táctica, no solo una publicación; marketing digital para mejorar la visibilidad de las propiedades y llegar a potenciales compradores.
La tercera habilidad es la gestión de datos para entender conversaciones, visitas, ofertas, tiempos de respuesta, feedback del mercado y tasa de cierre; luego, está la capacidad de negociación, especialmente en un escenario cada vez más informado y competitivo.
Quinto, está la colaboración, según precisó Quappe, el futuro del corretaje está más asociado a trabajar con redes profesionales, especialmente en esquemas de trabajo colaborativo. Por último, está la marca personal, un corredor debe construir autoridad y reputación.
Estas habilidades presentan un cambio en el corretaje inmobiliario, en el cual el nuevo corredor necesita menos improvisación y más una gestión estructurada basada en información y planificación.
El impacto de los modelos digitales en la industria inmobiliaria tradicional
Los modelos más flexibles y digitales están poniendo en duda la estructura tradicional, la cual está muy centrada en oficina, territorio y marca física. Según indicó Quappe, hoy el corredor quiere más autonomía, mejores herramientas, capacitación continua, colaboración y modelos de trabajo más flexibles, al mismo tiempo, el cliente exige más transparencia, rapidez y profesionalismo.
“Los modelos digitales permiten trabajar de forma más eficiente, reducir dependencia de estructuras físicas, conectar agentes en red y entregar herramientas para organizar procesos y facilitar operaciones”, comentó el especialista.
Sin embargo, el director de crecimiento de EXP Realty Chile afirmó que esto no significa que lo tradicional desaparezca de inmediato, sino que el estándar cambió. El corredor que antes competía solo por tener inventario hoy compite por la calidad del servicio y el manejo de información.
Finalmente, Pablo Quappe recomendó incorporar mayor planificación y seguimiento en los procesos de venta de propiedades. Además, señaló la importancia de contar con estrategias claras para cada operación y utilizar herramientas tecnológicas sin perder cercanía con los clientes, especialmente en etapas de asesoría y acompañamiento.
El corretaje inmobiliario avanza hacia un modelo más digitalizado y profesionalizado, donde el uso de tecnología, la gestión de información y la capacidad de asesoría toman un rol cada vez más relevante dentro de un mercado más competitivo.
Acerca de EXP Realty Chile: Empresa del sector inmobiliario que opera bajo un modelo digital, orientado a la gestión remota y el uso de tecnología para facilitar el trabajo de los corredores de propiedades. Su propuesta se basa en el uso de herramientas digitales, análisis de datos y una red global de agentes, con el objetivo de optimizar procesos y mejorar la experiencia tanto de los profesionales como de los clientes.