- A mediados de mayo se realizó en Antofagasta la primera de una serie de mesas de trabajo regionales que Carabineros y ALTO Chile están impulsando junto a actores del retail para coordinar respuestas concretas frente a los delitos que afectan al comercio. Le seguirán Concepción, La Serena, Coquimbo, Puerto Montt y Temuco.
El retail chileno enfrenta un problema que se resuelve con medidas que van más allá de cámaras y guardias: los delitos asociados a bandas organizadas requieren coordinación, información compartida y protocolos claros entre los distintos actores que intervienen cuando ocurre un evento. Con ese diagnóstico como punto de partida, ALTO Chile dio inicio el miércoles 13 de mayo a un ciclo de mesas de trabajo regionales en Antofagasta, convocando a representantes del sector comercio (grandes tiendas, multitiendas, supermercados, farmacias y centros comerciales) y las oficinas de integración comunitaria de Carabineros (MICC) de la región.
La iniciativa, que se extenderá durante 2026 a seis regiones del país, busca generar una coordinación efectiva y sostenida entre el sector público y privado, la cual será fundamental para tratar temas específicos, acuerdos concretos y seguimiento de compromisos.
Según Álvaro Fuenzalida, Jefe del Área de Delitos de Alta Complejidad de ALTO Chile, “el objetivo de estas mesas es que cuando ocurra un delito, todos los actores involucrados sepan exactamente qué hacer, cómo comunicarse y cómo asegurarse de que la información llegue a tiempo para que haya consecuencias legales reales. La falta de coordinación, en algunos casos, es uno de los factores que alimenta la sensación de impunidad que tienen las bandas”.
Los temas clave
La agenda de trabajo abordó cinco ejes prioritarios. El primero es la información crítica para la judicialización de casos: cómo mejorar la oportunidad y calidad de los datos que se entregan cuando hay un imputado detenido, para facilitar la presentación de querellas y aumentar las probabilidades de obtener condenas efectivas.
El segundo eje es el robo de vehículos y especies en estacionamientos de centros comerciales, una tipología con patrones propios que requiere acciones preventivas coordinadas. El tercero aborda los delitos cometidos por menores de edad: cómo actuar frente a estas situaciones dentro de un marco legal que genera dudas operativas en el personal de seguridad. Y los dos ejes restantes apuntan a la coordinación directa con Carabineros: criterios homogéneos de actuación frente a bandas, y canales de comunicación ágiles para responder mejor ante eventos críticos.
“Uno de los temas que más preocupa en terreno es la actuación frente a menores de edad que cometen delitos al interior de locales. Hay mucha incertidumbre sobre qué se puede y qué no se puede hacer, y esa incertidumbre tiene costos: errores procedimentales que después impiden la persecución penal. Parte de lo que queremos es que el personal de seguridad del retail tenga claridad absoluta sobre cómo actuar en esos casos”, recalca Fuenzalida.
En ese sentido, enfatizó que la denuncia y su ratificación son herramientas fundamentales para la persecución penal. “Muchas veces se omiten por desconocimiento, por trámite o porque la empresa no quiere invertir tiempo en el proceso. Eso tiene un efecto directo en la reincidencia: un delincuente que no enfrenta consecuencias vuelve a delinquir. Estas mesas buscan cambiar esa lógica y que cada evento quede debidamente documentado y perseguido”, señaló el Jefe del Área de Delitos de Alta Complejidad de ALTO Chile
Además del retail y Carabineros, ALTO Chile extenderá la invitación a Direcciones de Seguridad Pública y unidades de fiscalización de las respectivas municipalidades, con el objetivo de fortalecer la coordinación territorial más allá del ámbito policial.
El siguiente encuentro se realizará en Concepción. Las siguientes reuniones tendrán sede en La Serena ; Coquimbo; Puerto Montt, y finalizando en Temuco.