Buscar

Avances y desafíos a ocho años de la 1ª conmemoración del Día Internacional de las Mujeres en las Matemáticas. Por Paulina Sepúlveda Salas, Dr. en Ciencias Matemáticas, Portland State University, Jefa de Carrera de Licenciatura en Matemáticas y académica Instituto de Matemáticas PUCV

Este sábado 30 de mayo, el campo deportivo Refinería Concón será escenario de una nueva jornada abierta a la comunidad, que pondrá en valor la historia de la Hacienda Concón Bajo, fue hospital de campaña durante la Guerra Civil de 1891, y el patrimonio arqueológico del sector.

A ocho años de la primera conmemoración del Día Internacional de las Mujeres Matemáticas, es posible observar avances, aunque también desafíos. Se ha producido una mayor visibilización del trabajo de las mujeres a nivel nacional, así como una presencia activa de académicas en investigación, docencia y divulgación. Este cambio no sólo se refleja en cifras de ingresos a carreras STEM, sino también en la instalación de la discusión sobre equidad de género como un eje relevante.

Sin embargo, aún existen barreras importantes. Persisten estereotipos de género asociados a las habilidades matemáticas, que muchas veces se internalizan desde edades tempranas y afectan la autoconfianza. Se suman factores estructurales, como la dificultad de conciliar la vida personal y profesional, que pueden limitar la permanencia y proyección de las mujeres en la disciplina.

Ha sido clave visibilizar el quehacer académico y promover la participación femenina desde etapas tempranas. La Conmemoración del Día Internacional de las Mujeres en Matemáticas y los Torneos Femeninos de Matemáticas, entre otras instancias académicas nacionales, han tenido un impacto positivo al permitir que las estudiantes compartan experiencias y se proyecten profesionalmente.

El camino en las matemáticas ha estado marcado por desafíos y logros. Durante mi formación de pregrado, fui parte de una generación donde era la única mujer, pero siempre me sentí una más dentro del equipo y aquello me permitió desarrollar confianza en mis capacidades. Aun así, ser una de las pocas mujeres implicó tomar conciencia de la importancia de la perseverancia.

El apoyo de mi familia, amistades y referentes fue fundamental. Compartir este tipo de experiencias puede ser valioso para las nuevas generaciones, ya que permite visibilizar que las trayectorias no son necesariamente lineales y que los obstáculos pueden superarse.

Fomentar el interés por la disciplina desde edades tempranas no solo fortalece habilidades, sino que también contribuye a una identidad positiva.

En mi caso, conté con referentes femeninos visibles desde el colegio, lo que fue clave para proyectarme en esta área y cumplir mi sueño.

Aún existe el prejuicio de asociar las matemáticas con una disciplina masculina o habilidades “innatas” más que desarrollables. Romper esquemas requiere visibilizar la diversidad de trayectorias y experiencias. Las referentes femeninas cumplen un rol en este proceso, no sólo como modelos, sino también como agentes de cambio que contribuyen a transformar la cultura académica hacia una más inclusiva y equitativa.

noticias relacionadas

El negocio del maltrato. Por Dra. Ana Francisca Soto, Escuela de Medicina Veterinaria, Universidad Andrés Bello

Día del Patrimonio Cultural: aprender en familia para comprender nuestra historia. Por Karen Núñez Académica investigadora Instituto de Educación y Lenguaje Universidad de Las Américas

Fumar sigue siendo una epidemia silenciosa. Por la Dra. María Paz Corvalán Barros, miembro de la Sociedad Chilena de Medicina del Estilo de Vida (Sochimev) y de la Comisión de Tabaco de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias

Chile y sus cielos: patrimonio científico bajo amenaza. Por Marcelo Ipinza Académico Instituto de Matemática, Física y Estadística Universidad de Las Américas