La Capilla El Carmen, el museo de la ex Comunidad Religiosa y el ascensor patrimonial destacan en el recorrido.
En el marco de la celebración del Día del Patrimonio 2026, cientos de visitantes acudieron al Hospital Carlos Van Buren para explorar su rica historia y conocer los espacios icónicos que forman parte de su legado. La actividad incluyó un recorrido por la Capilla El Carmen, el museo dedicado a la salud en el edificio de la antigua Comunidad Religiosa, y el ascensor patrimonial que evoca épocas pasadas
Un vistazo al pasado sanitario
Myriam Castillo Vejar, encargada de la Biblioteca Patrimonial del hospital, destacó que esta jornada marcó una «marcha blanca» para la apertura oficial del Museo de la Salud. “Ha sido muy satisfactorio ver el interés del público en conocer cómo se llevaban a cabo las prácticas médicas antiguamente”, señaló Castillo. En el recorrido, los visitantes pudieron interactuar con objetos históricos, descubrir las técnicas sanitarias empleadas en el pasado y el origen del hospital con presentaciones del Dr. Jual Luis Villarroel.
Además del museo, los asistentes quedaron impresionados al explorar la antigua casa de las religiosas que trabajaron en el hospital. Según Myriam Castillo, los visitantes se mostraron intrigados por los objetos expuestos en el primer piso y por el misterio que envolvía la vida dentro de este espacio. También tuvieron la oportunidad de visitar la Capilla El Carmen, un lugar que, con 96 años de historia, impactó por su belleza y estado de conservación.
Reconocimientos emotivos
Uno de los momentos más conmovedores de la jornada fue el homenaje a dos exfuncionarios del hospital Carlos van Buren, quienes llegaron desde el desaparecido Hospital Enrique Deformes, tras el terremoto de 1985: Marta Chávez, técnico en enfermería jubilada, y Guillermo Martínez, auxiliar de servicio. Ambos compartieron sus vivencias trabajando en el hospital, emocionando al público con sus relatos. Marta Chávez recordó cómo, en sus inicios en 1967, las tareas eran completamente manuales, desde preparar hilos para suturas hasta doblar gasas durante los turnos nocturnos. Por su parte, Guillermo Martínez rememoró su tiempo como parte del equipo de fútbol del Hospital Dr. Deformes.
Impresiones de los visitantes
Natalia Kornberg y Rodolfo Palma, provenientes de Quillota, expresaron su entusiasmo tras participar en el recorrido. “Me llamó la atención cómo se han conservado las cosas antiguas y la claridad con la que se cuenta la historia”, comentó Natalia Kornberg. Rodolfo Palma, por su parte, destacó el interés que le generó conocer el origen del nombre del hospital y los detalles históricos que lo rodean. Ambos calificaron la experiencia como “sorprendente” e “informativa”.