La tercera versión de la Feria Día del Patrimonio reunió a cientos de personas en la Plaza de Armas, consolidándose como una experiencia educativa que vincula a los estudiantes con la historia, la cultura y el turismo local a través del aprendizaje en terreno y el trabajo colaborativo con instituciones de la comuna.
La Plaza de Armas de Quillota se transformó en un gran escenario ciudadano para celebrar la historia, la cultura y la identidad local durante la tercera versión de la Feria Día del Patrimonio, iniciativa organizada por la Especialidad de Servicio de Turismo del Liceo Comercial de Quillota que convocó a instituciones, emprendedores, agrupaciones culturales, artistas, estudiantes y vecinos en torno a una verdadera fiesta patrimonial.
La actividad, que ya se ha convertido en un sello del establecimiento, permitió a estudiantes de tercero y cuarto medio poner en práctica los conocimientos adquiridos en el aula mediante recorridos guiados, atención de público, difusión del patrimonio local y coordinación de actividades culturales, fortaleciendo competencias propias de su formación técnico-profesional.
La jornada contempló presentaciones artísticas, ceremonias de pueblos originarios, exposiciones patrimoniales, muestras de emprendimientos turísticos, recorridos guiados por la Plaza de Armas y el Cementerio Municipal, además de la participación de la Big Band de la Universidad de Playa Ancha y la tradicional Rueda Quillotana, una de las expresiones culturales más representativas de la comuna.
Formación con sentido territorial
La coordinadora de la Especialidad de Servicio de Turismo del Liceo Comercial, Joana Molina, destacó que la actividad nació desde el trabajo pedagógico desarrollado en las aulas y que hoy constituye una experiencia de aprendizaje significativa para los estudiantes.
“Fue un evento que no solo permitió abrir espacios patrimoniales significativos como la Plaza de Armas y el Cementerio Municipal, sino que también se transformó en una verdadera instancia de aprendizaje en terreno para nuestros estudiantes, quienes asumieron un rol protagónico guiando recorridos, entregando información histórica y fortaleciendo habilidades propias de su formación técnico-profesional”, señaló.
La docente explicó que uno de los principales objetivos de la iniciativa es conectar los contenidos académicos con experiencias reales que permitan a los estudiantes desarrollar habilidades de comunicación, liderazgo y trabajo colaborativo.
“Para nosotros es muy valioso que los alumnos puedan vincular lo aprendido en el aula con la experiencia de atender público, comunicar el valor de nuestro patrimonio y trabajar junto a distintas instituciones. Queremos que comprendan que el turismo también es una herramienta para preservar la identidad de los territorios y fortalecer el sentido de pertenencia con la comunidad”, agregó.
Asimismo, destacó que el éxito de la actividad fue posible gracias a una amplia red de colaboración integrada por el Museo Histórico Arqueológico de Quillota, la Biblioteca Melvin Jones, el programa de Motivación Lectora de RedQ, ONG Arte y Sonido Aconcagua, instituciones públicas, organizaciones culturales y emprendimientos locales.
Estudiantes protagonistas del patrimonio
Uno de los aspectos más valorados de la jornada fue el protagonismo de los estudiantes, quienes lideraron recorridos patrimoniales y participaron activamente en la organización de la actividad.
Dylan Vera, estudiante de la Especialidad de Servicio de Turismo, valoró la oportunidad de poner en práctica sus aprendizajes frente a la comunidad.
“Esta experiencia nos ayuda muchísimo en nuestra formación técnico-profesional. Al principio uno siente nervios, pero después todo fluye y se aprende a relacionarse con las personas, a resolver problemas y a trabajar en equipo. Me gustaría volver a participar porque son instancias que fortalecen nuestras habilidades blandas y nuestra cercanía con el público”, expresó.
El estudiante agregó que esta versión permitió ampliar el alcance de la actividad gracias a la incorporación de nuevos expositores, establecimientos educacionales y espacios culturales, lo que generó una experiencia más enriquecedora para la comunidad.
Reconocimiento al patrimonio vivo de Quillota
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue el reconocimiento a destacadas personalidades locales por su aporte al patrimonio inmaterial de la comuna.
En la oportunidad fueron homenajeados Francisco Suzarte Díaz, exdirector de la histórica Escuela N°4; Humberto Suazo, ex seleccionado nacional y actual director técnico de San Luis de Quillota; el escritor e investigador Claudio Bavestrello Ruz; y la poeta y gestora cultural Paloma Kirchmann.
Para Joana Molina, este reconocimiento representa una forma concreta de acercar el patrimonio a las nuevas generaciones. “Queríamos destacar a personas que forman parte de la memoria viva de Quillota, que han contribuido desde la educación, el deporte y la cultura a construir la identidad de nuestra ciudad. Fue un momento muy significativo para todos quienes participaron”, indicó.
Un compromiso permanente con la cultura y la comunidad
La tercera Feria Día del Patrimonio reunió además a representantes de pueblos originarios, Aula Verde del Liceo Comercial, Parque Ludiano, Open Hotel Quillota, Cámara de Turismo de Ocoa, Oficina de Turismo de Quintero, CONAF, Parque Nacional La Campana, artistas locales, escritores y diversas organizaciones comunitarias.
La directora del Liceo Comercial de Quillota, Carolin Pérez Catalán, destacó que esta iniciativa refleja el compromiso institucional con una educación integral y contextualizada.
La autoridad señaló que la actividad se ha consolidado como un proyecto interdisciplinario que involucra a distintas asignaturas, docentes y estudiantes, permitiendo acercar el patrimonio a la comunidad mientras fortalece aprendizajes significativos en los jóvenes.
Con esta nueva versión de la Feria Día del Patrimonio, el Liceo Comercial de Quillota reafirma el trabajo sostenido que desarrolla la Especialidad de Servicio de Turismo en la promoción de la identidad local, el patrimonio cultural y el turismo educativo, transformando el aprendizaje en una experiencia viva que conecta a los estudiantes con la historia, la cultura y el desarrollo de su territorio.