El atacante, identificado como Ryan Willis McFarland, abrió fuego en tres locaciones distintas de Muscatine antes de quitarse la vida frente a la policía durante un enfrentamiento.
Un hombre de 52 años, identificado como Ryan Willis McFarland, protagonizó este lunes una serie de tiroteos en la ciudad de Muscatine, Iowa (Estados Unidos), que resultó en la muerte de seis personas antes de que el agresor se quitara la vida.
Los incidentes comenzaron poco después del mediodía en una residencia local, donde los servicios de emergencia hallaron a las primeras cuatro víctimas, y se extendieron a otras dos ubicaciones en lo que las autoridades han calificado como un caso de violencia doméstica.
La policía ha informado que, según indagaciones preliminares, todas las víctimas mantenían un vínculo familiar con el atacante, marcando una de las jornadas más violentas en la historia reciente de esta comunidad costera del río Misisipi.
Múltiples escenas del crimen en Muscatine
La respuesta policial se activó aproximadamente a las 12:12 p.m., tras recibir reportes de disparos en una vivienda de la ciudad.
Al llegar al lugar, los oficiales descubrieron a cuatro personas fallecidas con heridas de bala, mientras que el sospechoso ya había abandonado la escena.
La investigación posterior llevó a los detectives a localizar a otros dos hombres muertos, uno en una casa cercana y otro en un negocio de la zona, identificado por mapas locales como un taller metalúrgico.
«Los hallazgos preliminares indican que los tiroteos se originaron en una disputa relacionada con el ámbito doméstico», informó el Departamento de Policía de Muscatine a través de un comunicado oficial.
Suicidio del sospechoso
Tras el reporte de los hechos, las fuerzas de seguridad iniciaron una búsqueda exhaustiva que permitió localizar a McFarland en un sendero ribereño cerca de un puente peatonal a lo largo del río Misisipi.
Durante el encuentro con los oficiales, el sospechoso, quien contaba con antecedentes penales, decidió terminar con su vida mientras los agentes intentaban entablar comunicación con él.
A pesar de los esfuerzos del personal médico por brindarle asistencia en el lugar, fue declarado muerto minutos después.
Vínculos familiares y conmoción comunitaria
Aunque la policía no ha revelado oficialmente las identidades ni las edades de los fallecidos, la cadena ABC News informó de manera exclusiva que al menos dos de las víctimas eran niños.
El jefe de policía Kies describió el suceso como un acto de maldad sin precedentes para la ciudad de aproximadamente 24,000 habitantes, asegurando que actualmente no existe una amenaza activa para el resto de la comunidad.
El alcalde Brad Bark también expresó su dolor a través de las redes sociales, solidarizándose con los allegados de los inocentes que perdieron la vida.
«Nuestros corazones están apesadumbrados esta noche tras los trágicos tiroteos que se cobraron vidas inocentes», escribió la autoridad local.