La norma derivada al Senado a segundo trámite, elimina la prohibición de funcionamiento que hoy tienen centros o complejos comerciales. Además, aumenta el tiempo para que los trabajadores puedan acudir a votar.
El texto, originado en una moción parlamentaria, mantiene la calidad de feriado laboral que tienen los días domingos de elecciones, pero elimina la restricción (irrenunciabilidad) que impide el funcionamiento de centros o complejos comerciales durante las jornadas electorales. En sus fundamentos se recalca el detrimento económico que esta prohibición trae, tanto a negocios mayores como a pequeños y medianos locatarios, particularmente, en el caso de los denominados strip center.
Adicionalmente, el texto derivado al Senado a su segundo trámite, aumenta de tres a cuatro horas; vale decir a media jornada, el tiempo que tendrán los trabajadores para ausentarse de su función y poder ir a cumplir con su obligación de sufragar. Este artículo contó con el respaldo unánime de la Sala (143 votos).
Discrepancias frente al proyecto
El texto lo informó a la Sala el diputado Álvaro Jofré. Luego intervinieron los diputados Marcos Barraza, Daniel Lilayu, Álvaro Carter, José Antonio Rivas, Patricio Pinilla, Eileen Urqueta, Andrés Celis, Álvaro Jofré, Juan Carlos Beltrán, Gonzalo Winter, Jaime Coloma, Daniel Manouchehri, Javier Olivares y Carlo Arqueros. Asimismo, Germán Verdugo, Hotuiti Teao, Boris Barrera, José Carlos Meza, Zandra Parisi, Flor Weisse, Carlos Cuadrado, Sofía González, Natalia Romero, Rodrigo Ramírez, Alejandro Riquelme, Constanza Hube, Mario Olavarría, Emilia Nuyado, Cristián Araya, Ana María Gazmuri y Luis Pardo.
Entre las y los legisladores a favor del proyecto se destacó que el feriado irrenunciable afecta en forma importante a trabajadores que sus remuneraciones se incrementan por comisiones de ventas o propinas, así como a emprendedores y pequeños comercios. Además, que corresponde a una medida que el propio comercio viene solicitando hace años.
También se recalcó que la norma actual genera un trato desigual y discriminatorio entre negocios de la misma naturaleza, basado solo en el espacio en que están emplazados los locales. Asimismo, que esto termina favoreciendo al comercio ilegal o ambulante, que no paga impuestos y que no está afecto a estas limitaciones.
Por último, se enfatizó que no pone en peligro el derecho a sufragio, por cuanto se aumenta el tiempo para asistir a los locales de votación, de hasta 4 horas, equivalente a una media jornada.
Por el contrario, los detractores puntualizaron que acá se elimina un derecho laboral de las y los trabajadores y que el debate no puede abordarse solo desde un punto de vista económico. En esa línea, se planteó que hay que considerar que gran parte de las trabajadores del retail son mujeres y jefas de hogar.
Aunque se reconoció que efectivamente es difícil justificar diferencias entre tipos de establecimientos, la respuesta no puede ser a partir de una medida que no fortalece a los trabajadores y que tampoco da certezas que no afectará el derecho de todos y todas de poder ir a ejercer su derecho a voto y participar en la democracia.
Por último, se criticó que se ha impulsado el voto obligatorio y sanciones por no votar, pero, al mismo tiempo, se restringen las facilidades para que los ciudadanos puedan hacerlo.
La norma cuenta con el respaldo del Ejecutivo. En la sesión, la subsecretaria del Ministerio Secretaría general de la Presidencia, Constanza Castillo, recalcó que nunca se ha pretendido contraponer democracia con actividad económica. Sino, indicó, que no exista un trato diferente entre comercios, basado solo en el tipo de administración o ubicación de los mismos.