Frente a este escenario, Karem Ramírez, subdirectora de PREUNAB -preuniversitario gratuito de la U. Andrés Bello-, enfatiza que el primer paso es enfrentar esta instancia con un plan claro. “La gran ventaja es que el estudiante puede rendir solo las pruebas que necesita mejorar y quedarse con su mejor puntaje. Eso permite organizarse mejor y enfocarse en objetivos concretos”, explica. En esa línea, recomienda priorizar contenidos y evitar la improvisación de último minuto. “Estudiar sin orden o intentar abarcar todo en pocos días genera ansiedad y termina afectando el desempeño”, advierte.
Estrategias
Otro de los aspectos clave está en la estrategia durante la prueba. “Muchos estudiantes pierden tiempo en preguntas difíciles y eso les pasa la cuenta al final. Lo ideal es avanzar, asegurar lo que se sabe y dejar espacio para revisar”, sostiene Ramírez. Junto con ello, recalca la importancia de practicar en condiciones reales: “Hacer ensayos ayuda a familiarizarse con el formato y a manejar mejor los tiempos”. También alerta sobre detalles logísticos que pueden marcar la diferencia: “Llegar con anticipación, conocer el local y llevar todo lo necesario permite partir con mayor tranquilidad”.
En tanto, el componente emocional es determinante. “Un estudiante que duerme bien, se alimenta correctamente y regula su ansiedad tiene muchas más posibilidades de rendir mejor”, afirma la especialista. En ese sentido, hace un llamado a bajar la presión: “La PAES no define todo el futuro. Si no se logra el resultado esperado, siempre existe una nueva oportunidad”.
Finalmente, el consejo de la experta es claro: “Más que estudiar muchas horas, lo importante es hacerlo con estrategia, confianza y una rutina que permita llegar en las mejores condiciones posibles”.