Entre el 15 y el 16 de junio se rendirá la Prueba de Acceso a la Educación Superior de invierno. Ajustar las expectativas y practicar la respiración consciente son algunas de las herramientas que pueden ayudar a canalizar el estrés y priorizar el autocuidado.
Cerrar el semestre suele traer consigo una serie de desafíos. Un ejemplo de ello es lo que miles de estudiantes viven al ser parte del proceso de Admisión 2027, rindiendo la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) con el fin de acceder a una universidad, instituto o centro de formación técnica.
Las exigencias que conlleva rendir esta evaluación, más todo lo que trae consigo el proceso en sí, puede impactar en la salud mental de los estudiantes. Francisca Lam, Jefa Gestión Salud Mental de Achs Salud, explica que “el estrés es una reacción esperable en estos contextos, pudiendo incluso ser adaptativa, dado que les permite a los estudiantes movilizarse para responder con eficacia y cumplir con sus objetivos. Sin embargo, cuando se acumulan diferentes exigencias al mismo tiempo, el estrés puede dejar de ser constructivo y convertirse en una fuente de malestar, afectando la salud mental de las personas. Por lo tanto, es importante cuidarse durante este período”
La especialista entrega las siguientes recomendaciones y herramientas para lidiar con el posible estrés que acarrea esta prueba:
- Considerar tiempos de descanso: respetar las horas de sueño mínimas (7 a 9 horas diarias) para asegurar un buen funcionamiento, y agregar descansos proporcionales que permitan descansar la vista y desconectarse unos minutos.
- Mantenerse activo/a: hacer actividad física ayuda a liberar las hormonas que generan el estrés. El solo hecho de salir a caminar 30 minutos al día es beneficioso.
- Ajustar expectativas: considerar el contexto actual y aislar expectativas poco realistas. Limitar las expectativas de otros, priorizando las personales y centrarse en el presente, en lo que sí se puede hacer para cumplirlas.
Lam también recomienda lo siguiente para las redes de apoyo:
- Es importante convertirse en un lugar seguro y contener al estudiante que dará la prueba, evitar conversaciones que proyecten escenarios y contener.
- En lo posible, se aconseja generar un ambiente propicio para el estudio y el descanso antes de la prueba, favoreciendo rutinas estables y reduciendo interrupciones.
- Promover hábitos saludables, como mantener horarios regulares de sueño, una alimentación equilibrada y espacios para realizar actividades recreativas o de relajación.
- Escuchar activamente las preocupaciones o temores del estudiante, validando sus emociones sin minimizar lo que está sintiendo.
De acuerdo con la experta, existen ciertas señales que no se deben normalizar. El insomnio persistente, la irritabilidad constante o el desgano extremo son alertas de que la presión está sobrepasando los límites tolerables. “Es importante ser conscientes del grado de intensidad y limitación que puede generar el estrés, ya que, además de realizar lo aconsejado anteriormente, puede ser que se necesite ser guiado y acompañado por un profesional”, finaliza la psicóloga de Achs Salud.
- Entre el 15 y el 16 de junio se rendirá la Prueba de Acceso a la Educación Superior de invierno. Ajustar las expectativas y practicar la respiración consciente son algunas de las herramientas que pueden ayudar a canalizar el estrés y priorizar el autocuidado.
Cerrar el semestre suele traer consigo una serie de desafíos. Un ejemplo de ello es lo que miles de estudiantes viven al ser parte del proceso de Admisión 2027, rindiendo la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) con el fin de acceder a una universidad, instituto o centro de formación técnica.
Las exigencias que conlleva rendir esta evaluación, más todo lo que trae consigo el proceso en sí, puede impactar en la salud mental de los estudiantes. Francisca Lam, Jefa Gestión Salud Mental de Achs Salud, explica que “el estrés es una reacción esperable en estos contextos, pudiendo incluso ser adaptativa, dado que les permite a los estudiantes movilizarse para responder con eficacia y cumplir con sus objetivos. Sin embargo, cuando se acumulan diferentes exigencias al mismo tiempo, el estrés puede dejar de ser constructivo y convertirse en una fuente de malestar, afectando la salud mental de las personas. Por lo tanto, es importante cuidarse durante este período”
La especialista entrega las siguientes recomendaciones y herramientas para lidiar con el posible estrés que acarrea esta prueba:
- Considerar tiempos de descanso: respetar las horas de sueño mínimas (7 a 9 horas diarias) para asegurar un buen funcionamiento, y agregar descansos proporcionales que permitan descansar la vista y desconectarse unos minutos.
- Mantenerse activo/a: hacer actividad física ayuda a liberar las hormonas que generan el estrés. El solo hecho de salir a caminar 30 minutos al día es beneficioso.
- Ajustar expectativas: considerar el contexto actual y aislar expectativas poco realistas. Limitar las expectativas de otros, priorizando las personales y centrarse en el presente, en lo que sí se puede hacer para cumplirlas.
Lam también recomienda lo siguiente para las redes de apoyo:
- Es importante convertirse en un lugar seguro y contener al estudiante que dará la prueba, evitar conversaciones que proyecten escenarios y contener.
- En lo posible, se aconseja generar un ambiente propicio para el estudio y el descanso antes de la prueba, favoreciendo rutinas estables y reduciendo interrupciones.
- Promover hábitos saludables, como mantener horarios regulares de sueño, una alimentación equilibrada y espacios para realizar actividades recreativas o de relajación.
- Escuchar activamente las preocupaciones o temores del estudiante, validando sus emociones sin minimizar lo que está sintiendo.
De acuerdo con la experta, existen ciertas señales que no se deben normalizar. El insomnio persistente, la irritabilidad constante o el desgano extremo son alertas de que la presión está sobrepasando los límites tolerables. “Es importante ser conscientes del grado de intensidad y limitación que puede generar el estrés, ya que, además de realizar lo aconsejado anteriormente, puede ser que se necesite ser guiado y acompañado por un profesional”, finaliza la psicóloga de Achs Salud.