El 15 de junio invita a una reflexión que no puede quedar circunscrita a una fecha conmemorativa. El Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez recuerda que el respeto, la autonomía y la dignidad de las personas mayores son derechos que deben expresarse en la familia, en los servicios, en las instituciones y en la forma en que educamos a las nuevas generaciones.
El maltrato no siempre adopta formas visibles. También se expresa en la indiferencia, la infantilización, la exclusión de decisiones, la negligencia, la violencia económica o el abandono. Por eso, visibilizarlo es el primer paso para prevenirlo. Como sociedad, debemos actuar antes de que el silencio lo vuelva normal.
Este desafío adquiere especial relevancia en Chile y en la Región de Valparaíso. El Censo 2024 confirma que nuestra región posee el mayor índice de envejecimiento del país. Esta realidad exige respuestas capaces de articular formación, investigación, vinculación con el medio y compromiso público.
En la Universidad Viña del Mar asumimos este desafío como parte de nuestro sello institucional. Desde una universidad regional, inclusiva y conectada con su entorno, entendemos que el buen trato hacia las personas mayores no es solo una tarea asistencial; es una responsabilidad formativa, ética y social. Formar profesionales con respeto, empatía y responsabilidad pública es una contribución concreta a una sociedad más justa.
A través de nuestras carreras, iniciativas, proyectos de vinculación con el medio e investigación aplicada, hemos avanzado en respuestas pertinentes frente a los desafíos del envejecimiento. En ese camino, el Programa Universidad del Adulto Mayor, UDAM, ocupa un lugar fundamental. Este programa se ha consolidado como un espacio de participación, aprendizaje permanente, encuentro intergeneracional y valoración de trayectorias de vida, promoviendo un envejecimiento activo, digno y con protagonismo.
La experiencia de la UDAM refleja una convicción profunda: las personas mayores no son solo destinatarias de apoyo, sino sujetos de derechos, portadoras de saberes, memoria, capacidades y proyectos. Reconocerlas de esa forma permite derribar estereotipos, prevenir formas de maltrato y fortalecer comunidades más respetuosas.
Promover la autonomía, la participación y el buen trato hacia las personas mayores es una tarea país. Como UVM, seguiremos aportando desde la formación, la vinculación territorial y la generación de conocimiento, convencidos de que una sociedad que cuida, escucha y valora a sus personas mayores se proyecta con mayor humanidad.
Invitamos a más personas e instituciones a sumarse a esta misión y a avanzar, paso a paso, por el buen trato y los derechos de las personas mayores.