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Tecnología asistiva: la clave para una inclusión real va más allá de los dispositivos

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

En el webinar “Tecnología sin barreras: Herramientas para una participación accesible”, organizado por Fundación Coanil, la académica Fabiola Rodríguez destacó la importancia de combinar innovación, acompañamiento y cambios culturales para promover una participación plena de las personas con discapacidad.

Las tecnologías asistivas se han convertido en una herramienta fundamental para avanzar hacia una sociedad más inclusiva. Sin embargo, su efectividad no depende únicamente del acceso a dispositivos o software, sino también de la capacidad de las organizaciones y comunidades para generar entornos que favorezcan su uso y adopción.
Esa fue una de las principales conclusiones del webinar gratuito “Tecnología sin barreras: Herramientas para una participación accesible”, organizado por Fundación Coanil y transmitido a través de su canal de YouTube. La actividad se desarrolló en el marco de la campaña internacional #UnlockTheEveryday, impulsada por Incluyeme.com, Inclusive Endeavors y ATscale, iniciativa que busca ampliar el acceso a tecnologías de asistencia en distintas regiones del mundo.
La organización al servicio de personas con discapacidad intelectual participa en este desafío global a través de su programa Elige Incluir, siendo una de las nueve organizaciones latinoamericanas seleccionadas para promover soluciones innovadoras orientadas a la inclusión.
La charla estuvo a cargo de Fabiola Rodríguez, académica de la Unidad de Accesibilidad y Asistencias Tecnológicas de la Universidad de Santiago de Chile, quien abordó el impacto de estas herramientas en ámbitos educativos, laborales y comunitarios.
Durante su exposición, Rodríguez enfatizó que la tecnología, por sí sola, no garantiza procesos inclusivos. “El uso de tecnología no es magia. Si no se cambia la cultura institucional desde donde estemos empujando procesos de inclusión social, difícilmente nos irá bien. Todo tiene que ir acompañado de procesos”, señaló.
La especialista explicó que las tecnologías asistivas comprenden cualquier elemento, implemento, dispositivo o software destinado a mantener o mejorar la funcionalidad, autonomía e independencia de una persona. Estas pueden ir desde soluciones simples y de bajo costo, como pictogramas impresos o adaptaciones manuales, hasta herramientas de alta complejidad, como lectores de pantalla, sistemas avanzados de comunicación o prótesis inteligentes.
Asimismo, destacó el creciente aporte de la inteligencia artificial en la inclusión. Entre sus aplicaciones mencionó la generación de textos en lectura fácil para personas con discapacidad cognitiva, la planificación de tareas mediante apoyos visuales y la posibilidad de practicar habilidades sociales a través de simulaciones conversacionales para personas neurodivergentes.
La académica también subrayó la importancia de involucrar a las personas usuarias en la selección e implementación de estas herramientas. “El proceso de instalar una asistencia tecnológica tiene que partir por hablarlo con las personas, realizar el proceso de aceptación del nuevo implemento y buscar en conjunto cuál es la mejor solución”, afirmó.

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