Iniciativa de Vinculación con el Medio desarrollada por la Universidad San Sebastián junto a la Fundación Hogar de Cristo, busca fortalecer las competencias socioemocionales, el autocuidado y las herramientas de intervención de los equipos de educación inicial de Concepción, Tomé y Curanilahue, para contribuir a mejorar su bienestar y capacidad de respuesta frente a desafíos actuales de la primera infancia.
Por tercer año consecutivo, la Universidad San Sebastián y la Fundación Hogar de Cristo Biobío ejecutan un Proyecto Colaborativo de Vinculación con el Medio (VcM) orientado a fortalecer las competencias de los equipos de educación inicial de jardines infantiles y salas cuna en las comunas de Concepción, Tomé y Curanilahue.
Cuidando a los que cuidan: Una estrategia psicoeducativa para fortalecer la educación inicial en salas cunas y jardines infantiles del Hogar de Cristo Biobío se denomina la iniciativa, que surgió como respuesta a los crecientes desafíos que enfrentan los equipos educativos en contextos de alta vulnerabilidad social.
Entre ellos destacan las dificultades asociadas a la regulación emocional de los párvulos, la presencia de posibles casos de neurodivergencia, el fortalecimiento del vínculo con las familias y el impacto que estas situaciones generan en el bienestar de educadoras y técnicos. “Todo esto lleva a una alta exigencia para los equipos, generando estrés y evidenciando la necesidad de una formación permanente y estrategias de autocuidado”, explica Luis Cuevas, académico VcM de la carrera de Trabajo Social de la USS y líder del proyecto.
La iniciativa –que tributa al Programa Territorial Hito Más Comunidad, de VcM– busca fortalecer las habilidades de las profesionales de educación inicial mediante talleres impartidos por estudiantes y académicos de las carreras de Trabajo Social, Enfermería, Terapia Ocupacional, Psicología y Pedagogía en Educación Diferencial Advance de la Universidad San Sebastián, junto a profesionales de la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza, España.
Concretamente, el trabajo aborda temáticas relacionadas con la regulación emocional en el aula, la comunicación efectiva, la intervención con familias, la promoción de hábitos saludables y el autocuidado de los equipos educativos.
Experiencia transformadora
Para Brandon Beltrán, estudiante de Enfermería y participante del proyecto, la experiencia ha sido una oportunidad de aprendizaje integral. “Participar en esta iniciativa nos permite entregar herramientas prácticas orientadas a la promoción de hábitos de vida saludables desde la primera infancia, pero también comprender el impacto que tiene el trabajo comunitario y educativo en la salud de las personas. Además, se fortalecen habilidades como el liderazgo, la comunicación efectiva y el trabajo en equipo, fundamentales para nuestro futuro profesional”, señala.
Desde la Fundación Hogar de Cristo, Daniela Sánchez, jefa de Operación Social Territorial del Gran Concepción, destaca que el trabajo conjunto ha permitido profundizar en la formación de equipos educativos más reflexivos y conscientes de la realidad social y familiar del país. “A través del trabajo interdisciplinario de la Universidad hemos podido entregar mayores herramientas de cuidado y fortalecer el desarrollo profesional integral de 50 educadoras y técnicos de nuestros jardines infantiles. Ha sido una experiencia enriquecedora que ha reforzado el vínculo histórico entre ambas instituciones y cuyos resultados valoramos profundamente”, concluye.