Ante la proximidad de la Junta de Acreedores de EDYCE, programada para el próximo lunes 6 de julio en el marco de su Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ), los gremios productivos y organizaciones empresariales de la Región del Biobío manifestamos de manera conjunta nuestro total respaldo a la continuidad de esta emblemática compañía metalúrgica, cuya permanencia es un pilar estratégico para el empleo y el desarrollo industrial de nuestra zona.
EDYCE representa una parte fundamental de la historia productiva local, con una trayectoria de 75 años firmemente arraigada en la región. En la actualidad, la empresa sostiene de manera directa puestos de trabajo de calidad para 350 personas en su planta de Talcahuano. En un escenario económico regional complejo, donde la tasa de desempleo alcanza un preocupante 9,8%, la pérdida de una industria tradicional de esta envergadura significaría un golpe devastador para cientos de familias y un retroceso profundo en la capacidad manufacturera y de ingeniería del Biobío.
Como bloque gremial, consideramos fundamental que no se sigan perdiendo industrias, empresas ni puestos de trabajo de calidad en el Biobío. Cuidar la economía regional implica defender con fuerza a las empresas que ya existen y que han demostrado viabilidad a lo largo del tiempo.
Asimismo, los gremios productivos y organizaciones empresariales enfatizamos la relevancia de que las empresas locales sigan desarrollándose para mantener al Biobío como una región atractiva y competitiva. Para lograr esto, es urgente avanzar en políticas públicas orientadas a sectores productivos relevantes que deben seguir creciendo a través de la construcción de nuevas plantas e infraestructura, ya que es justamente esa reactivación de proyectos lo que permite operar a empresas de la envergadura de EDYCE, la cual se encuentra plenamente preparada para retomar mayores niveles de actividad.
Estamos convencidos que aprobar la propuesta de acuerdo de la Junta de Acreedores de la metalúrgica de Talcahuano no es solo un voto de confianza hacia una empresa en particular, sino un compromiso real con la defensa del empleo, la historia y el ecosistema industrial de la Región del Biobío.