El hito, marcado por una emotiva ceremonia en Quilpué, busca cerrar la brecha digital y técnica, permitiendo que jóvenes atendidos por el Servicio de Protección Especializada desarrollen su talento y expresión.
En el Centro Cultural Daniel de la Vega de Quilpué, y gracias a una alianza público-privada, se concretó por primera vez en la historia la donación de cinco cámaras fotográficas profesionales a las residencias del Servicio de Protección Especializada en la Región de Valparaíso. La iniciativa responde al interés de los propios adolescentes, quienes ven en la fotografía una herramienta para construir su proyecto de vida, derribando barreras de acceso a insumos técnicos.
La red de apoyo que hizo posible este hito incluyó a la productora “Casa Podcast” junto al medio “Alerta Noticias Valparaíso”, la “Fundación Prótesis 3D” junto a “Fundación Quiltro”, y a los funcionarios del Hospital Gustavo Fricke, quienes se organizaron de forma independiente para adquirir un equipo.
La ceremonia también inauguró la exposición fotográfica “Con lentes de Esperanza”, compuesta por imágenes capturadas por los jóvenes con sus teléfonos móviles. Esta exhibición estará abierta al público de manera gratuita durante todo el mes de julio en el centro cultural.
El encuentro cerró con una instancia de camaradería apoyada por la tradicional “Panadería Italia”. En esta línea, la Directora Regional (s) del Servicio de Protección Especializada, Carolina López, enfatizó el impacto profundo de estas colaboraciones: «representa una oportunidad concreta para que los adolescentes puedan explorar sus talentos y proyectar su futuro. Cumplir sus sueños. Entregar herramientas como una cámara es también entregar confianza, autonomía y espacios para que ellos sean protagonistas de su propia historia. Además, sean vistos y admirados».
El evento contó con un fuerte respaldo político y comunitario, registrando la asistencia del Delegado Presidencial Regional, Manuel Millones; los representantes de la Seremis de las Culturas, y del Trabajo. Uno de los momentos más significativos de la jornada estuvo a cargo de Cristina Palma, quien también vivió bajo la custodia del Estado en su infancia, quien conmovió a los asistentes con un potente discurso motivacional basado en su propia experiencia.