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PUCV impulsa una serie de proyectos de vinculación territorial en El Salto tras incendios de 2024

Con una trayectoria cercana a los cien años formando profesionales, la PUCV pone a disposición de los estudiantes espacios presenciales y digitales para resolver dudas sobre carreras, puntajes y vida universitaria.

• La iniciativa UCV 2495 impulsa 12 proyectos interdisciplinarios, articulando formación práctica para estudiantes y respuestas concretas a necesidades territoriales.

Fortalecer la vinculación con el medio desde las necesidades concretas del territorio y, al mismo tiempo, promover experiencias de formación práctica en contextos reales para estudiantes de pregrado. Ese es el propósito central del Proyecto UCV 2495 de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, iniciativa que cuenta con financiamiento del Ministerio de Educación y ha permitido levantar 12 proyectos durante 2026 junto a distintas unidades académicas en el barrio El Salto, sector de Viña del Mar afectado por los incendios de 2024.

La propuesta se orienta a acompañar procesos de recuperación y fortalecimiento territorial en un espacio que reúne características sociales, productivas y medioambientales particulares: comunidades locales, el Jardín Botánico Nacional y un sector industrial con presencia del Distrito V21. Desde ese cruce de actores, la PUCV ha impulsado un trabajo colaborativo que busca responder a requerimientos reales del entorno, generando contribuciones desde distintas disciplinas.

Angélica Cassaletti, coordinadora general de Vinculación con el Medio de la Universidad, explicó que el proyecto nació con un doble foco institucional. “Nuestro objetivo era fortalecer la función de vinculación con el medio y, al mismo tiempo, la formación práctica de nuestros estudiantes de pregrado en contextos reales”, señaló. En esa línea, destacó que la iniciativa ha permitido avanzar hacia un modelo de docencia vinculada, donde el aprendizaje universitario se desarrolla en diálogo con los desafíos de comunidades y organizaciones concretas.

El trabajo comenzó con un proceso de acercamiento al territorio, generación de confianzas y diagnóstico junto a actores locales. Para ello, la Universidad articuló vínculos con Distrito V21, la junta de vecinos del sector, el Jardín Botánico Nacional y la empresa minera INDEMIN.

Posteriormente, se convocó a distintas unidades académicas para proponer iniciativas en función de las necesidades levantadas, incluyendo encuentros presenciales y mesas de trabajo en El Salto.

Como resultado, se levantaron 12 proyectos vinculados a áreas como salud, bienestar, organización comunitaria, desarrollo productivo, inclusión, medioambiente, arte y cultura. Entre ellos, se encuentran prácticas y talleres organizacionales desarrollados por la Escuela de Psicología y la Escuela de Trabajo Social en INDEMIN; iniciativas de salud comunitaria que serán efectuadas próximamente por Kinesiología, Tecnología Médica y Educación Física; proyectos de fortalecimiento del tejido comunitario y sustentabilidad territorial; además de propuestas de Ingeniería Industrial orientadas a la planificación estratégica del Jardín Botánico y al diseño de espacios públicos inclusivos para personas mayores.

También se sumaron iniciativas artísticas y culturales, como una muestra de arte con objetos reciclados y el desarrollo de un fotolibro, este último a cargo de la carrera de Fotografía del Programa Interdisciplinario de Formación Profesional (PIPF), ambos en el Jardín Botánico y un ciclo de intervenciones artísticas situadas, junto con operativos desarrollados por la Escuela de Tecnología Médica que se realizarán durante el segundo semestre de este año.

Representantes del sector destacaron vínculos con la PUCV

Desde el Jardín Botánico Nacional (JBN), su director Alejandro Peirano valoró la articulación con la Universidad y el aporte de las distintas disciplinas al territorio. “Los jardines botánicos tienen cuatro ejes de acción: conservación, recreación, investigación y educación. Sentimos que si las personas aprenden conceptos fundamentales, se protege más el medioambiente”, afirmó. Asimismo, destacó que “hay cosas que nos reúnen: el deporte, el arte y el medioambiente”, subrayando el valor de que la academia esté presente a través de distintas expresiones.

Por su parte, Constanza Aceituno, analista de cultura y desarrollo organizacional de INDEMIN, resaltó el aporte de estudiantes de Psicología y Trabajo Social en el contexto organizacional de la empresa.

“Para nosotros ha sido una experiencia valiosa integrar a estudiantes de la PUCV, ya que permite fortalecer el vínculo entre la formación académica y los desafíos reales de las organizaciones”, señaló. Agregó que estas prácticas han contribuido con análisis, propuestas y sugerencias orientadas al desarrollo organizacional y al bienestar de las personas trabajadoras.

La experiencia ha permitido además promover el trabajo interdisciplinario entre unidades académicas y abrir nuevas posibilidades de colaboración entre la Universidad y el territorio. En este proceso, la PUCV ha buscado que las iniciativas no respondan solo a intereses internos, sino que se construyan desde las prioridades, necesidades y desafíos de los propios actores locales.

De esta manera, el Proyecto UCV 2495 se consolida como una experiencia significativa de vinculación con el medio con enfoque territorial, aportando a la recuperación y fortalecimiento de El Salto, y avanzando en una formación universitaria conectada con los problemas reales de la comunidad.

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