Los diputados Sergio Bobadilla, Ricardo Neumann y Eduardo Cretton arremetieron contra la oposición tras la sentencia del tribunal que declaró cuatro artículos como inconstitucionales.
El subjefe de la Bancada de la UDI y actual presidente de la comisión de Educación de la Cámara Baja, Sergio Bobadilla, junto con el integrante de la misma instancia, Ricardo Neumann, además del diputado Eduardo Cretton, advirtieron que el fallo del Tribunal Constitucional (TC) en contra de la denominada Ley de Escuelas Protegidas traerá, a su juicio, «consecuencias muy negativas» para la convivencia escolar, debido a los cuatro artículos que el organismo declaró como inconstitucionales.
Al respecto, y tal como lo manifestaron hace dos semanas, los parlamentarios gremialistas reiteraron que respetan la decisión adoptada por el organismo, pese a no compartirla, especialmente por haber eliminado de la ley la norma que impedía acceder a la gratuidad en la educación superior a todos los alumnos que fueran condenados por cometer delitos graves contra la vida o la integridad física.
Por lo mismo, si bien desde la Bancada UDI continúan estudiando la presentación de una reforma constitucional que permita habilitar la pérdida de dicho beneficio, los diputados Bobadilla, Neumann y Cretton arremetieron duramente contra la oposición, sobre todo a raíz de los graves hechos de violencia que se produjeron este lunes en el Instituto Nacional, donde un grupo de encapuchados y sujetos vestidos con overoles blancos instaló barricadas y lanzó una serie de bombas molotov en contra de los funcionarios policiales, además de provocar diversos daños dentro del establecimiento.
En ese sentido, los tres legisladores emplazaron a los partidos de izquierda que recurrieron al TC a «hacerse cargo» de las «graves consecuencias» que provocará dicha sentencia, advirtiendo que «cada vez que se debilitan las herramientas para enfrentar la violencia en los establecimientos, quienes terminan pagando el costo son los miles de alumnos del país que sí quieren estudiar y aprender».
«No sólo es profundamente contradictorio que los mismos sectores que durante años criticaron al TC hoy hayan recurrido a este organismo, sino que también resulta incomprensible que quienes dicen defender la educación pública estén eliminando una ley que, precisamente, apunta a combatir la violencia escolar y recuperar los establecimientos como espacios seguros para los alumnos. Si a la izquierda de verdad le preocupara el futuro de los niños y jóvenes de nuestro país, jamás habrían acudido al TC para terminar defendiendo a los violentistas y a los overoles blancos, que durante años han destruido la educación pública y han sembrado el miedo al interior de las comunidades educativas», cuestionaron los diputados Bobadilla, Neumann y Cretton, quienes agregaron que «lo ocurrido ayer en el Instituto Nacional es una prueba más de que el principal enemigo de la educación no son las sanciones, sino que la violencia que algunos partidos insisten en relativizar o justificar».
Por lo mismo, los integrantes de la UDI insistieron en que el fallo del TC «por más respetable que sea, traerá consecuencias muy negativas para la convivencia escolar, porque la señal que se termina dando es de mayor permisividad frente a la violencia en los establecimientos educacionales», reiterando que «una vez más la izquierda decidió ponerse del lado incorrecto al impugnar estas normas y otorgar manga ancha a los overoles blancos y violentistas, en lugar de defender a los miles de alumnos, profesores y comunidades que sólo quieren estudiar y enseñar en un ambiente seguro».