Programa del Plan Nacional de Lectura, vigente desde 2013, comenzará en las próximas semanas un nuevo proceso de mediación lectora en establecimientos educacionales de la región, promoviendo experiencias participativas de lectura y conversación literaria entre jóvenes, mediadores y escritores nacionales e internacionales.
La lectura volverá a transformarse en un espacio de encuentro, conversación y descubrimiento para estudiantes de la Región del Biobío. En las próximas semanas se iniciará una nueva versión de Diálogos en Movimiento, programa del Plan Nacional de Lectura que, desde 2013, promueve experiencias participativas en torno a obras literarias, acercando a niños, niñas y jóvenes al diálogo directo con escritores.
La iniciativa se desarrolla mediante un proceso de mediación lectora que contempla sesiones de lectura compartida, conversación, análisis crítico y ejercicios creativos, guiados por docentes o mediadores de lectura. Este recorrido culmina con un encuentro entre estudiantes y el autor o autora de la obra trabajada, instancia que permite compartir preguntas, interpretaciones y reflexiones en un diálogo horizontal.
“Diálogos en Movimiento es una invitación a vivir la lectura como una experiencia colectiva, cercana y significativa. A través de este programa, los estudiantes, además de leer, conversan, interpretan, crean y finalmente se encuentran con quienes escriben esas obras. Ese vínculo directo con autores permite fortalecer el hábito lector, abrir nuevas miradas sobre la literatura y reconocer la voz de los jóvenes como parte fundamental de la vida cultural de nuestra región”, señaló la seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Carolina Tapia.
Durante 2026, el programa se inicia el próximo lunes 13 de julio en el Colegio Concepción, de Hualqui, con la obra Un parpadeo de mi voz, de Nelly Cid. También considera la participación de establecimientos como el Colegio Bío-Bío, el Colegio República del Ecuador, el Liceo Leopoldo Lucero, el Colegio Rebeca Matte Bello, el Liceo Enrique Molina; además de la Escuela Manuel Amat y Juniet y la Escuela Carlos Fernández Castillo, de Hualqui; la Escuela Darío Salas, de San Pedro de la Paz; la Escuela México Agua de la Gloria, de carácter rural; y el Colegio Boca Biobío Sur.
Entre las obras que serán parte del proceso se encuentran Aster y el silencio del mar, de Javier Pinochet; Las aventuras de Máximo, de Jorge Peyrin; Cicatriz, de Elizabeth Retamal; El cero y su amigo Martín, de Mónica Morales; Lloronas del carbón, una lira a la memoria minera, de Lorena Fuentes y Andrea Pizarro; Mi primer herbario, de Carola Vergara; Lentejuela, de Paula Contreras; Truja Trija, de Aída Esther Mora; y Pequeño latido del universo, de Andrea González Macaya.
Desde la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio se destacó que el programa contribuye a fortalecer el acceso a la lectura desde una perspectiva participativa, situada y territorial, entendiendo el libro como punto de partida para la conversación, la imaginación y la construcción de comunidad.
“Queremos que más niñas, niños y jóvenes sientan que la lectura también les pertenece, que pueden dialogar con los textos desde sus propias experiencias y que sus interpretaciones tienen valor. Este programa permite que la literatura circule en las comunidades educativas de una manera viva, incentivando el pensamiento crítico, la creatividad y el encuentro con otros”, agregó la autoridad regional.
El proceso contempla cuatro momentos principales: una etapa inicial de entrega y acercamiento libre al texto; sesiones de lectura colectiva, conversación y ejercicios creativos; preparación de preguntas y reflexiones; y una jornada final de encuentro con el autor o autora de la obra, considerada uno de los hitos más esperados por las comunidades participantes.
Con esta nueva versión, Diálogos en Movimiento Biobío 2026 se establece como uno de los momentos esperados por las comunidades educativas, destacando también el compromiso del Plan Nacional de Lectura con la formación de lectores, promoviendo experiencias que amplían el acceso a la literatura y fortalecen el vínculo entre creación, educación y ciudadanía cultural.