Abogado advierte lo bueno y lo malo de que la IA sea tu asesor financiero. Por Renzo Gandolfi, académico de Derecho de la Universidad Andrés Bello
El creciente uso de herramientas de inteligencia artificial (IA) para resolver dudas sobre finanzas personales ha abierto un nuevo debate respecto de los alcances legales de las recomendaciones que entregan estas plataformas y las responsabilidades que podrían derivarse de su utilización.
Para el académico de Derecho de la Universidad Andrés Bello, Renzo Gandolfi, es importante distinguir entre una plataforma que entrega información general y otra que ofrece asesoría personalizada sobre decisiones financieras, ya que ambas situaciones tienen un tratamiento jurídico diferente.
«Si la herramienta realiza asesoría de inversión en los términos definidos por la Ley Fintec, debiera estar inscrita en el CMF y cumplir una serie de obligaciones respecto de sus clientes», explica el académico.
En ese sentido, Gandolfi señala que no toda orientación financiera constituye una actividad regulada. Mientras la entrega de información general o contenidos de educación financiera no se encuentra sujeta a supervisión específica, las recomendaciones individualizadas sobre inversiones o créditos pueden quedar comprendidas dentro del marco regulatorio establecido por la legislación chilena.
El especialista sostiene que la diferencia radica en el grado de personalización de la recomendación. «La regla práctica es sencilla: si una plataforma le recomienda dónde poner su dinero, el usuario tiene derecho a saber quién responde, con qué garantías y bajo qué supervisión», afirma.
Asimismo, advierte que el desarrollo acelerado de herramientas de inteligencia artificial plantea nuevos desafíos para el sistema regulatorio. Según explica, muchos asistentes conversacionales de propósito general tienen la capacidad de influir en decisiones financieras de un número importante de personas, sin encontrarse necesariamente dentro del ámbito de supervisión de los organismos reguladores.
Junto con ello, Gandolfi recomienda actuar con cautela al momento de compartir información económica con este tipo de plataformas. En particular, aconseja revisar las políticas de privacidad antes de ingresar antecedentes personales o financieros, especialmente considerando la entrada en vigencia de la nueva Ley de Protección de Datos Personales.
Desde esta perspectiva, el académico plantea que la inteligencia artificial puede constituir una herramienta de apoyo para acceder a información y comprender conceptos financieros, siempre que los usuarios conozcan sus alcances, resguarden sus datos personales y distingan entre orientación general y asesoría regulada.