La compañía incrementó sus brigadas en terreno, reforzó la atención a clientes y recordó la importancia de adoptar medidas preventivas antes de la llegada de las lluvias y fuertes vientos.
Las lluvias y fuertes vientos pronosticados para este fin de semana podrían provocar serios inconvenientes en distintos puntos de la zona de concesión. Frente a este escenario, Chilquinta activó su Plan de Contingencia Operacional y reforzó sus equipos para responder de manera oportuna ante eventuales emergencias.
Sin embargo, la preparación comenzó mucho antes. Desde antes del inicio del invierno, la compañía ha desarrollado un amplio plan preventivo que incluye inspecciones permanentes de la red eléctrica, revisiones termográficas para detectar posibles fallas, el reforzamiento de las labores de poda preventiva y un trabajo permanente con clientes electrodependientes y autoridades regionales.
Luis Sepúlveda, gerente de Operación de Chilquinta Distribución, explicó que el objetivo es reducir al máximo el impacto que un evento climático de esta magnitud pueda generar sobre el suministro eléctrico.
«Desde el inicio del invierno hemos desplegado un plan preventivo que considera inspecciones permanentes de la red, revisiones termográficas, el refuerzo de nuestras labores de poda y un trabajo constante con los clientes electrodependientes y las autoridades. Todo este esfuerzo busca anticiparnos a los riesgos y reducir la probabilidad de interrupciones durante eventos climáticos como el que enfrentaremos este fin de semana.»
Ante el pronóstico meteorológico, la compañía además activó su plan especial de contingencia, reforzando sus equipos de respuesta.
«Cada vez que enfrentamos un evento que puede afectar la continuidad del suministro, desplegamos un plan especial que nos permite aumentar en más de cuatro veces nuestras brigadas en terreno y triplicar la capacidad de atención de nuestro Contact Center, para responder con mayor rapidez a nuestros clientes.»

Como parte de este operativo, Chilquinta también dispondrá de cuadrillas de evaluación temprana, equipos especializados que llegarán rápidamente a los sectores afectados para diagnosticar los daños y definir la mejor estrategia de reposición del suministro, optimizando los tiempos de respuesta.
Luis Sepúlveda hizo un llamado a la comunidad a colaborar en la prevención durante las horas previas al sistema frontal.
«Todavía estamos a tiempo de prepararnos. Invitamos a las familias a revisar árboles o ramas que puedan representar un riesgo con el viento, asegurar elementos que puedan desprenderse y conducir con responsabilidad, ya que un accidente que involucre un poste puede afectar el suministro eléctrico de toda una comunidad. También pedimos a nuestros clientes electrodependientes revisar el funcionamiento de sus equipos de respaldo y utilizar nuestros canales de atención preferente ante cualquier duda.»
Chilquinta recordó que la prevención es una tarea compartida y que la colaboración de la comunidad resulta fundamental para disminuir los riesgos asociados a eventos climáticos de alta intensidad. Adoptar medidas preventivas antes de que comiencen las lluvias puede contribuir a proteger a las familias y facilitar una respuesta más rápida frente a eventuales contingencias.