La Fintech advierte que el fortalecimiento del cobro debe ir acompañado de información clara, orientación y alternativas reales de regularización para las empresas de menor tamaño.
A partir de este 15 de julio, la Tesorería General de la República (TGR) comenzará a contactar a empleadores que registren cotizaciones previsionales impagas, como parte del Sistema Único de Cobranza de Cotizaciones. La gestión busca informar las obligaciones pendientes y promover su regularización antes de una eventual acción judicial.
La medida fortalece la protección de los recursos de los trabajadores, pero también genera preocupación entre las pequeñas y medianas empresas que enfrentan problemas de liquidez, pagos atrasados de sus clientes y dificultades para acceder a financiamiento. Desde RedCapital señalan, además, que el cambio ha tenido escasa visibilidad pública.
“Las cotizaciones pertenecen a los trabajadores y deben pagarse oportunamente. Eso no está en discusión. Pero muchas pymes atraviesan dificultades transitorias de caja y pueden quedar expuestas a un proceso cuyo alcance desconocen. La cobranza debe ser firme frente al incumplimiento, pero también ofrecer una salida viable a las empresas que quieren ponerse al día y seguir generando empleo”, afirma Gustavo Ananía, gerente general de RedCapital.
Para RedCapital, el riesgo es que una pyme reciba la notificación cuando la deuda ya acumula reajustes, intereses o inconsistencias administrativas, sin asesoría especializada ni liquidez inmediata. Una exigencia inesperada puede afectar su capital de trabajo, continuidad operacional y capacidad de mantener empleos.
“No basta con notificar. Es necesario explicar qué se está cobrando, cómo puede revisarse la información y qué alternativas existen para regularizar. Una pyme que busca cumplir necesita orientación y soluciones compatibles con su capacidad de pago”, agrega Ananía.
Desde la plataforma líder en financiamiento digital, plantean la importancia de reforzar la difusión, habilitar acompañamiento especializado y distinguir entre incumplimientos reiterados y dificultades transitorias de liquidez. “Proteger las cotizaciones y proteger el empleo no son objetivos contradictorios. El desafío es recuperar íntegramente los recursos de los trabajadores sin empujar a una pequeña empresa a la insolvencia”, concluye.