Las precipitaciones no han cesado y, hasta el momento, se registra un acumulado cercano a los 130 milímetros de agua caída, acompañado de fuertes vientos que han intensificado las dificultades en distintos sectores de la comuna.
Durante las últimas horas comenzaron a activarse las primeras quebradas, las que se mantienen bajo monitoreo permanente de los equipos de emergencia. Asimismo, se han reportado algunas viviendas con daños parciales, contingencias que han sido atendidas por personal municipal desplegado en terreno.
Una de las principales complicaciones corresponde al suministro eléctrico. La caída de árboles producto de las intensas ráfagas ha afectado postes, cables y redes de distribución. Los equipos de CGE se encuentran trabajando, pero la empresa ha informado dificultades para responder simultáneamente a la alta cantidad de requerimientos registrados.
En el borde costero, las marejadas han aumentado su intensidad, generando un riesgo especialmente para los locales ubicados en sectores expuestos. Por esta razón, se mantiene el monitoreo y las medidas preventivas, reiterando el llamado a no acercarse al mar ni ingresar a zonas que se encuentren cerradas.
Los equipos municipales continúan desplegados para atender emergencias, despejar las rutas afectadas por árboles y material, monitorear las quebradas y responder a los requerimientos de los vecinos.



