Cuatro nuevas viviendas de alto estándar serán entregadas durante las próximas semanas en El Olivar como parte del proceso de reconstrucción tras los incendios de 2024. Diseñadas por la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), las casas incorporan soluciones constructivas que elevan significativamente las condiciones de seguridad y calidad de vida de las familias.
El proceso de reconstrucción de casas en el sector de El Olivar, luego de los incendios de 2024, tiene una arista positiva en la iniciativa que lleva adelante el ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) junto a la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).
Hasta el momento este trabajo en común ha logrado entregar ocho viviendas y otras cuatro se encuentran en proceso de finalización. En total, el proyecto contempla casi 70 soluciones habitacionales que avanzan en distintas etapas de construcción y tramitación.
El proyecto nació pocos días después de los megaincendios, cuando un equipo de académicos de la UTEM desarrolla una propuesta habitacional que responde a las necesidades de las familias afectadas. El objetivo era diseñar una solución técnicamente viable, económicamente factible y que, al mismo tiempo, elevara los estándares de seguridad y habitabilidad de las viviendas.
«La universidad siempre ha tenido un gran compromiso social. Tras la tragedia iniciamos un trabajo de diseño y evaluación técnica, económica y normativa para desarrollar una propuesta que permitiera a las familias volver a sus comunidades con viviendas de mejor estándar», explica Suzanne Segeur Villanueva, arquitecta y académica de la UTEM y responsable del proyecto.
La propuesta fue desarrollada junto a Inhotep Montajes y Construcción SpA, empresa con la que la universidad ya había trabajado anteriormente, integrando además al arquitecto y académico de la UTEM, José Becerra. Posteriormente, el proyecto fue presentado al ministerio de Vivienda y Urbanismo para incorporarse al proceso de reconstrucción de El Olivar.
Soluciones constructivas que superan la normativa
Desde el inicio, el equipo buscó desarrollar viviendas con un desempeño superior al exigido por la normativa, incorporando soluciones que reforzaran tanto la seguridad como el confort de quienes las habitan.
El diseño contempla estructuras de acero, protección de escaleras para facilitar la evacuación en caso de incendio, paneles prefabricados revestidos con óxido de magnesio, ventanas con termopanel y soluciones que mejoran el aislamiento térmico y acústico.
Uno de los principales atributos del proyecto es su comportamiento frente al fuego. Mientras la normativa exige, en términos generales, una clasificación F15 para la mayoría de los elementos constructivos y F60 para los muros medianeros, la tipología B desarrollada por la UTEM alcanza una clasificación F120 en muros medianeros, F60 en muros perimetrales y F30 en muros interiores, entrepisos y techumbre.
«En la práctica, esto significa que duplicamos el estándar exigido por la normativa para este tipo de viviendas», destaca Segeur.
A ello se suma un desempeño superior en eficiencia térmica. Los muros y la techumbre superan ampliamente los mínimos exigidos por la reglamentación vigente, mientras que la tipología B cumple con un aislamiento acústico de 45 decibeles, mejorando las condiciones de habitabilidad y confort para las familias.
Materiales que mejoran la seguridad y el confort
Uno de los materiales clave del proyecto es el óxido de magnesio, un revestimiento ignífugo capaz de resistir temperaturas superiores a los 1.200 °C y que, además, no propaga las llamas ni libera gases tóxicos durante un incendio.
«Considerando que un incendio puede alcanzar temperaturas de entre 500 y 1.200 °C, este material entrega una respuesta muy superior a la de soluciones tradicionales», explica la académica.
Las viviendas también incorporan poliestireno expandido de alta densidad para mejorar el aislamiento térmico y un diseño que favorece la ventilación cruzada, reduciendo el sobrecalentamiento durante el verano y mejorando la eficiencia energética durante todo el año.
Más de 60 viviendas en desarrollo
Hasta el momento, el proyecto ha permitido entregar ocho viviendas y otras cuatro se encuentran en proceso de entrega. Paralelamente, más de 60 soluciones habitacionales avanzan en distintas etapas de construcción y tramitación. Parte de ellas será entregada durante los próximos meses y el resto durante el segundo semestre y el primer semestre del próximo año, de acuerdo con el avance de las obras y los procesos administrativos.
«Nuestro objetivo nunca fue solamente reconstruir viviendas, sino demostrar que es posible reconstruir mejor, incorporando estándares que aumenten la seguridad y la calidad de vida de las familias», concluye Suzanne Segeur.



