La Bancada del Partido de la Gente afirmó que la renuncia de Ítalo Omegna era inevitable tras la difusión del video que normaliza el abuso sexual infantil, pero criticó que el diputado Hans Marowski alabara públicamente a su exjefe de gabinete, calificándolo como un colaborador “valioso, inteligente y comprometido”, en lugar de realizar una condena categórica de los hechos.
La Bancada del Partido de la Gente reaccionó a la renuncia de Ítalo Omegna, quien hasta este sábado se desempeñaba como jefe de gabinete del diputado Hans Marowski (Partido Nacional Libertario), luego de la controversia generada por el video difundido en redes sociales en el que realiza comentarios de carácter sexual sobre menores de edad e incluye referencias a niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Si bien los parlamentarios señalaron que la salida del funcionario era una consecuencia esperable frente a la gravedad de los hechos, cuestionaron el contenido del comunicado emitido por Hans Marowski, quien aceptó la renuncia y destacó públicamente a Omegna como un colaborador “valioso, inteligente y comprometido”, agradeciendo además su trabajo y deseándole éxito en el futuro.
La diputada Zandra Parisi sostuvo que el problema no era únicamente la renuncia, sino la tardanza con la que se produjo.
“Para mí el tema es por qué el diputado se demoró tanto y esperó la renuncia del personaje que trabajaba para él. Acá lo correcto era que el diputado, en menos de un minuto, debía pedirle la renuncia a su asesor”.
Por su parte, la subjefa de bancada, Tamara Ramírez, afirmó que la salida de Omegna era el mínimo esperable frente a la gravedad del caso.
“La renuncia de Ítalo Omegna es una señal que era necesaria frente a la gravedad del video que se viralizó. No podemos normalizar ni menos relativizar contenidos que banalizan una situación tan grave como el abuso de menores. Quienes ejercen funciones públicas o de confianza tienen una responsabilidad mayor y corresponde actuar con firmeza y establecer límites claros frente a este tipo de conductas”.
La Bancada del Partido de la Gente sostuvo que la responsabilidad política no se agota con la renuncia de un integrante del equipo parlamentario, sino que también exige una señal clara de condena frente a conductas que, a juicio de la bancada, normalizan y trivializan el abuso sexual infantil.
Finalmente, los diputados señalaron que esperan que este caso marque un precedente respecto del estándar ético que deben cumplir quienes integran equipos legislativos, insistiendo en que la protección de la infancia debe estar siempre por sobre cualquier consideración política o personal.