En entrevista con CNN Chile, el exministro de Hacienda y Economía anunció su incorporación al centro de pensamiento, y entregó una dura evaluación del proyecto de megarreforma tributaria impulsado por el gobierno del presidente Kast: «Es una reforma totalmente extrema en nuestra tradición”.
El extitular de Economía y luego de Hacienda en el gobierno anterior, Nicolás Grau, anunció su incorporación como director del centro de pensamiento Rumbo Colectivo, durante su participación en el programa Influyentes de CNN Chile. En la instancia, realizó un análisis crítico de la megarreforma tributaria impulsada por el gobierno actual. Entre otros temas, Grau expresó su preocupación por los recortes del Ejecutivo al gasto social, especialmente en materia de salud, y levantó alerta por la propuesta del Ejecutivo de eliminar el tope a las contribuciones para adultos mayores, generando efectos gravemente regresivos.
Una reforma «totalmente extrema»
Grau calificó el proceso de tramitación y el contenido de la megarreforma como un quiebre respecto de la tradición política chilena desde el retorno a la democracia: «Esta es la primera reforma tributaria que se hace sin acuerdo. Desde el 90 a la fecha se han hecho distintas reformas en gobiernos de derecha, de izquierda, de centro-izquierda, y nunca había habido una reforma sin acuerdo. No hubo disposición a una comisión técnica de expertos y expertas. Esto es totalmente nuevo en nuestra forma de tramitar reformas tributarias.»
En términos más de contenido, el exministro destacó que “es una reforma totalmente extrema en nuestra tradición: una transferencia gigante a los sectores de más alto ingreso del país”.
En la misma línea, el nuevo director de Rumbo Colectivo levantó alerta por la falta de compensación fiscal del proyecto del gobierno, que terminaría perjudicando el propio objetivo de crecimiento que la propia reforma dice perseguir.
«Hubo mucha gente incluso de derecha, como Briones, por ejemplo, que decía que le parecía bien reducir el impuesto a la empresa como una forma de promover el crecimiento, pero que era muy importante que se compensara”, indicó el exministro. “Si lo que buscaba era generar condiciones para crecer, el hecho de no compensar no es solo un problema para las finanzas públicas, sino que también es un problema para el crecimiento”, explicó.
De esa manera, Grau señaló que el proyecto generará graves retrocesos en materia tributaria. En ese sentido, dio como ejemplo la eliminación del impuesto a las ganancias de capital, que había sido propuesto por una comisión de expertos durante el gobierno del expresidente Piñera y que servía para financiar la PGU; así como la introducción de mecanismos para que las familias de mayor patrimonio puedan adelantar en vida la transferencia de herencias a sus hijos para evitar el pago del impuesto correspondiente.
Al respecto, el exministro dijo: “Uno se pregunta, ¿qué tiene que ver eso con la reconstrucción? ¿Y qué tiene que ver eso con el crecimiento?”.
Salud: la primera en sufrir los recortes
Consultado por los efectos fiscales de la reforma, Grau advirtió que un recorte de esta magnitud es incompatible con la promesa de campaña del Gobierno de no tocar el gasto social, poniendo como ejemplo el presupuesto de salud.
«Déjame ilustrarlo con un ejemplo bien simple: en el gobierno anterior, durante todos los años, el presupuesto de salud fue creciendo a un ritmo más o menos de mil millones de dólares. Y la salud en Chile ha ido mejorando, pero queda mucho por mejorar. Este gobierno no va a poder hacer eso. Imagínate que nosotros subimos mil millones de dólares y ellos querían recortar 400 millones de dólares de esos mil”, indicó.
El exministro explicó por qué, a su juicio, será justamente el gasto en salud el más expuesto a los recortes, a diferencia de otros beneficios sociales protegidos por ley. «¿Por qué lo van a hacer en salud? Porque el gasto social en salud es un gasto que no es una obligación legal. Como no es una obligación legal, tú lo puedes recortar en el año o en la ley de presupuesto. Hay otros gastos, como por ejemplo la PGU, que es una obligación legal, que es mucho más difícil, porque tendrías que cambiar la ley. Entonces, los gastos sociales que son obligaciones legales probablemente no van a ser recortados. Pero los gastos sociales que no son obligaciones legales, como salud, van a ser recortados”.
Grau concluyó: “Vamos a tener un déficit fiscal, vamos a tener presiones fiscales más grandes, o vamos a tener desfinanciados los servicios de salud. Eso lo va a tener que corregir un gobierno a futuro: va a haber que solucionar los problemas que genera”.
Debate sobre contribuciones: cuestionamientos a una medida regresiva
En el contexto de la megarreforma, Grau se refirió a la propuesta del Ejecutivo actual en materia del pago de contribuciones: “No conozco ningún economista de derecha serio que lo haya justificado. Klaus Schmidt-Hebbel, con quien tenía muchas diferencias, dijo que por supuesto que las personas de alto ingreso tenemos que pagar las contribuciones. Imagínense los problemas que esto está generando a nivel de los municipios, en que por hacer esta medida se está llegando al absurdo de que con el IVA de cada una de las personas de las comunas más pobres del país, se va a financiar decenas de miles de millones de pesos para los municipios de más alto ingreso.»
Grau cerró este punto con una crítica a la sostenibilidad política y social de la medida: «Creo que el gobierno está atrapado en una visión extrema que le hace tomar medidas que no tienen respaldo de nadie, salvo de sus seguidores más próximos, y que lo está haciendo porque tiene una mayoría circunstancial. Está prometiendo algo que no se va a poder sostener, porque la estabilidad de los sistemas tributarios y medidas económicas, se da principalmente por los consensos sociales y políticos que se generan en torno a ellas”, enfatizó. “Este es un problema práctico: va a generar problemas relevantes a futuro, pudiendo haber hecho una reforma que generaba incentivos para la inversión”.
Extremo en el contenido, moderado en las formas
Consultado sobre la caracterización política del Gobierno de José Antonio Kast, Grau distinguió entre las formas y el contenido de su gestión. «Hay que distinguir acá en las formas y los contenidos”, explicó el extitular de Hacienda. “En los contenidos, este es un gobierno de extrema derecha: su reforma le dice al país que la única forma de crecer es que los ricos tengan mucho más, y esa es la idea básica de la ultraderecha en Chile y en el mundo; y en cualquier plano que uno esté viendo, las reformas que están haciendo, son reformas extremas. Ahora, en las formas, y algo que es muy positivo, el presidente Kast, por ejemplo, no se dedica a insultar a los opositores por la prensa, no hace ese tipo de cosas que hacen sus aliados en otros países. Considero que es valioso que cuide el prestigio que tiene la presidencia en Chile a propósito de eso”, cerró Grau.