- La edición de julio del Barómetro Laboral y Previsional, elaborado por la AAFP y la UDD, muestra que, entre abril y junio, los ocupados entre 18 y 34 años cayeron 3,3%, tendencia negativa que se extiende por año y medio.
- Si bien los ocupados a nivel total crecen 0,9% anual, éstos son impulsados exclusivamente por el empleo informal, ya que el formal baja por cuarto trimestre móvil consecutivo, una señal preocupante, según expertos.
Los recientes datos del mercado laboral reflejan un escenario sumamente desafiante para los trabajadores más jóvenes del país. De acuerdo a la nueva edición de julio del Barómetro Laboral y Previsional -elaborado conjuntamente por el Centro de Investigación Empresa y Sociedad de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad del Desarrollo (UDD) y la Asociación de AFP- el empleo en el segmento de personas entre 18 y 34 años registró la pérdida de cerca de 95 mil puestos de trabajo en el último año.
Las cifras correspondientes al trimestre móvil abril-junio revelan que los ocupados en este rango etario cayeron un 3,3%. Esta disminución consolida una tendencia negativa que se ha extendido de manera ininterrumpida por un año y medio, generando alertas sobre la capacidad del mercado para integrar a las nuevas generaciones.
La composición de esta caída amplía la gravedad ya que tres de cada cuatro empleos perdidos en el segmento joven corresponden a puestos formales. Esto representa un golpe directo y muy negativo para miles de jóvenes que se encuentran en una etapa clave para el inicio y consolidación de su ahorro previsional.
«La destrucción de puestos de trabajo en este grupo es debe ser motivo de alerta, especialmente porque la gran mayoría corresponde a empleos formales. Para los jóvenes, esta es una etapa fundamental en la construcción de su futuro económico y su pensión; no contar con un empleo formal hoy significa perder valiosos años de ahorro previsional y de retornos que son irrecuperables», afirmó Roberto Fuentes, gerente de Estudios de la Asociación de Administradoras de Fondos de Pensiones (AAFP).
El impacto en los jóvenes se enmarca en un mercado laboral general que también muestra marcados signos de fragilidad. A nivel nacional, si bien el total de ocupados presentó un crecimiento del 0,9% anual, este avance está siendo impulsado exclusivamente por la creación de empleo informal. En contraste, el empleo formal acumula ya su cuarto trimestre móvil consecutivo de retrocesos, precarizando la matriz laboral del país.
«No sólo el crecimiento sigue bajo el 1% anual, sino que además continúa la destrucción de empleos formales y la informalidad se sitúa como principal protagonista del crecimiento”, señaló Daniela Leitch, investigadora del Centro de Investigación Empresa y Sociedad (CIES) de la Facultad de Economía y Negocios UDD. Sobre la caída en el empleo joven, la experta añadió que la situación es “especialmente preocupante” y que para este grupo “urgen medidas que fomenten la contratación de jóvenes y se orienten a capacitar bien a las nuevas generaciones para así facilitar su inserción en el mercado laboral”
El reporte subraya la urgencia de enfocar los esfuerzos públicos y privados en la recuperación del empleo formal, no solo para mejorar las condiciones actuales de bienestar de los trabajadores, sino también para proteger su seguridad social y la certidumbre sobre sus ingresos futuros.